RetrocesoA&ONº 219/29-VI-2000SumarioDesde la feContinuar
La santa española del Año Jubilar
Nos hallamos ante dos fechas profundamente significativas en la historia religiosa de nuestro Instituto: el importante Año Jubilar y, en el corazón de éste, la canonización de María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra, fundadora de las Siervas de Jesús
En un hogar vitoriano, nace María Josefa del humilde matrimonio de Bernabé Sancho y Petra de Guerra el día 7 de septiembre de 1842. En este sencillo y piadoso hogar, golpeado muy pronto por la muerte del padre, brotó la vocación religiosa de esta joven que, a los 15 años, fue enviada a Madrid para completar su formación y orientar su vida. En esta época sintió fuertemente la vocación religiosa y, después de muchas luchas y de pedir consejo a santos y sabios directores espirituales, se dirigió a Bilbao con otras dos jóvenes. Era el año 1871.

El párroco de San Antón, don Mariano José de Ibargüengoitia, las recibió en Bilbao y se ocupó de ellas dándoles unos Ejercicios Espirituales en el convento de las Hijas de la Cruz, en la calle de la Ronda. Con el apoyo de don Mariano de Ibargüengoitia estaba el de su amigo abogado, don Vicente Martínez. Éstos, por medio de una Junta de señoras piadosas, les buscaron alojamiento estable en el quinto piso de la casa número 8 de la calle de la Esperanza.

Empezaron a ejercer el ministerio de asistencia nocturna a domicilio. Surge la guerra carlista y ellas, contra viento y marea, siguen ejerciendo su desvelada atención a enfermos de toda clase y condición. Demuestran gran heroísmo ante la presencia de enfermedades fuertemente contagiosas, como el cólera, el tifus, la tuberculosis. Realizaron una bella obra llevando alivio y consuelo a muchos hogares angustiados. Con notable rapidez fueron ampliando su misión, llegando a hospitales, asilos y a una guardería para niños.

El Señor bendijo sus grandes privaciones y sacrificios concediéndoles abundantes vocaciones, a los tres años de la aprobación diocesana y, en el año 1886, la aprobación pontificia. Ya para esta fecha la Congregación se había extendido por diferentes zonas de España.

La madre María Josefa del Corazón de Jesús, después de una larga enfermedad de corazón, murió en Bilbao el 20 de marzo de 1912, dejando fundadas 42 casas, la última de ellas en Concepción (Chile). Murió envuelta en la aureola de santidad; su esperanza en Dios le daba una completa paz y serenidad de espíritu en momentos de adversidad. De la fe y amor en el Corazón misericordioso de Jesús, emanaba la especial sensibilidad ante los problemas de los enfermos y el gran acierto para darles solución, su bondad, su entrega constante y generosa, y su brillante capacidad de gobierno. Su fama ha ido creciendo por el gran número de gracias y favores alcanzados por su mediación.

Hoy, después de haber sido dados los pasos ordinarios en las Causas de los santos, esperamos con gozo su canonización, que tendrá lugar en la Plaza de San Pedro, de Roma, el 1 de octubre de este grandioso año 2000. Nuestro Santo Padre Juan Pablo II, quien la declarara Venerable el 7 de septiembre de 1989, y Beata el 27 de septiembre de 1992, la proclamará Santa el día citado, para gloria de Dios y de la Iglesia, y nos la presentará como ejemplo a imitar.

Que nuestra próxima santa María Josefa haga valer su intercesión ante el Señor a favor de cuantos sufren y de cuantos tenemos necesidad de su valiosa protección.

Sor Mercedes Miguel. S. de J.