|
|
|
La Conferencia Episcopal Española acaba de conocer con profundo dolor la noticia del asesinato en atentado terrorista de don Fernando Buesa Blanco, parlamentario vasco y Secretario del Partido Socialista de Álava, y de don Javier Díez Elorza, miembro de su escolta.
Una vez más, desoyendo el clamor y los deseos de paz de la sociedad Española, ETA ha vuelto a golpear a nuestro pueblo con un crimen execrable y sin sentido. Este doble asesinato manifiesta, una vez más, en sus autores, un total desprecio por la vida humana, es a todas luces condenable y no puede invocar fines o razones que lo justifiquen. Lo rechaza toda conciencia recta y con mínimo sentido de humanidad. Envilece y degrada a sus autores, cómplices, encubridores y a quienes se niegan a condenar abiertamente estas acciones. Es además un pecado gravísimo que ofende a Dios y al ser humano creado a su imagen y semejanza. La Conferencia Episcopal Española manifiesta su condolencia sincera y conmovida a las familias de los asesinados, a la comunidad cristiana de Álava y a su Pastor, a los compañeros de partido de don Fernando Buesa y a los miembros de la Ertzaintza. Pedimos a Dios Padre misericordioso que conceda el descanso eterno a los fallecidos, el consuelo a sus familiares y la paz definitiva a nuestra tierra, que no merece el azote del terror y de la violencia asesina. Pedimos también al Señor que convierta los corazones y las mentes de quienes tanto están haciendo sufrir a nuestro pueblo y dirija sus pasos por caminos de paz y respeto por el don sagrado de la vida. Madrid, 22 de febrero de 2000 |