RetrocesoA&ONº 202/2-III-2000SumarioContraportadaContinuar
Habla un converso ilustre: el director del Daily Telegraph
"La cruz, el rostro
más humano de Dios"
Su espiritualidad personal ya era abierta y muy despierta cuando era anglicano. Es uno de los muchos
que han dejado la Comunión Anglicana para adherirse al catolicismo tras la decisión de la Iglesia de Inglaterra
de ordenar sacerdotes a mujeres. Y es también el director del diario con más difusión en el Reino Unido,
el Daily Telegraph
Charles Moore siempre había notado, y le llamaba la atención, que cuando visitaba un país católico la gente no pasaba indiferente ante una iglesia. Entraba, aunque fuera a hacer una rápida visita. Algo que nunca se ve entre nosotros, comenta en una entrevista concedida al diario católico Avvenire. Su simpatía se convirtió en adhesión, en marzo de 1994. Tiene 44 años y es un cachorro de la gente guapa inglesa. Estudió en el Eton College, donde se concentra la realeza y los herederos económicos de medio mundo. Fue director del semanario Spectator y del dominical Sunday Telegraph.

¿Cómo ha visto el periodista esa especie de kermesse preparada por el primer ministro Tony Blair en la carpa Millenium Dome, sobre el Támesis, para la llegada del 2000? La opinión pública se ha dado cuenta que la única Iglesia que estaba preparada para el año 2000 era la Iglesia católica, porque el Papa ha hablado de este acontecimiento desde su primera encíclica, la "Redemptor hominis", en 1979. Hubo grandes debates en Gran Bretaña sobre cuál debía ser el modo mejor para celebrar el milenio. El Gobierno laborista quería evitar una celebración religiosa cristiana porque pensaba que ofendería a los demás creyentes. Cuando las Iglesias cristianas protestaron por la ausencia de un momento religioso, en la celebración del 31 de diciembre, el Gobierno decidió conceder al arzobispo anglicano de Canterbury, George Carey, algún minuto para hablar, una hora antes de medianoche. En la única zona dedicada a la fe, por temor de ofender a otras religiones, se evitó una afirmación fuerte de la identidad cristiana, y creo que este temor a mostrarse como cristianos es una equivocación, porque festejamos dos mil años de cristianismo y los otros líderes religiosos dijeron varias veces que este evento no constituye para ellos un problema.

El periodista indica que hubiera preferido una celebración cristiana gestionada por las Iglesias. Unas semanas antes, el diario que dirige publicó, por entregas, una historia del cristianismo. Fue muy duro convencer a los publicitarios de que la iniciativa podía interesar. Las ventas le dieron la razón. 25.000 ejemplares más. Esto demuestra -subraya Moore- que la gente hubiera preferido una celebración religiosa.

Es interesante saber cómo imagina a Dios este ilustre nuevo católico que, cuando no encuentra una iglesia católica abierta, reza en la primera protestante que encuentra, y al que le gustaría, aunque no siempre puede, ir a misa con más frecuencia que la dominical. No logro imaginar el rostro humano de Dios -afirma- sino bajo la apariencia de Jesús. Cualquier otro aspecto de la fe es conceptual y no se puede imaginar. Pero Jesús es la excepción porque es una persona. Querría saber más sobre cómo lograr sentir a Dios cercano, porque esto me cuesta mucho. Para mí, el modo más fácil de sentir a Dios cercano es hablar con Jesús. No rezo mucho a la Virgen, porque en mi formación protestante ha sido un poco descuidada, y rezo también poco a Dios Padre. Cuando quiero hablar con Dios, hablo con Jesús en la cruz; no logro hacerlo con Dios porque no lo puedo imaginar.

La cruz -dice Moore- es una imagen muy dura... pero es el centro del cristianismo. Y cuando hablo de Jesús en la cruz pienso siempre que ha resucitado. Precisamente porque vivo en el mundo, me siento más cercano a la cruz, que es el momento de máxima humanidad de Dios.