RetrocesoA&ONº 204/16-III-2000SumarioLa fotoContinuar

Hupka redescubre a La Piedad

La capital española es la última parada de una inaudita exposición que redescubre a La Piedad, tallada en mármol de Carrara por Miguel Ángel Buonarotti a sus 25 años. A través de las fotografías de Robert Hupka (en la foto superior) parece como si, cuatro siglos después, "La Pietá" siguiera viva. Estas imponentes instantáneas fueron tomadas por Hupka en los años 1964-65, en los que La Piedad estuvo en el Pabellón del Vaticano de la Exposición Universal de Nueva York. Si ésta es una oportunidad única, se debe a que en el Vaticano, actualmente, sólo se puede admirar esta obra de frente, desde más de 6 metros de distancia, y con una cierta luz. A través de su arte fotográfico, Hupka nos muestra —como nunca los podremos ver— los más recónditos detalles de la cumbre escultórica del Renacimiento. Al ver estas 101 fotografías de las 5.000 tomadas por Hupka, uno se da cuenta de cómo Miguel Ángel concibió su obra para ser vista desde cualquier punto, ya que desde cada ángulo de enfoque emana una belleza y espiritualidad indescriptibles. Este austríaco de 80 años nos dice, con una juventud en su corazón de 20, que una vez lanzado ya no fue posible detenerme hasta que el barco partió de nuevo hacia Italia.. fotografiándola bajo todos los ángulos, a todas horas. Esta vivencia no podría describirla con palabras, me encontraba de cara al misterio, a la auténtica grandeza. Nada mejor que en Cuaresma y hasta el 29 de abril, para admirar La Piedad en un marco inigualable: la Capilla del Obispo, de Madrid, abierta para esta ocasión después de 30 años, junto a la iglesia de San Andrés. Y por si esto fuera poco, una copia perfecta de la inacabada Piedad Rondanini, en Milán (foto de la izquierda), en la que Miguel Ángel trabajó a sus 89 años, días antes de su muerte