RetrocesoA&ONº 205/23-III-2000SumarioEn portadaContinuar
Un camino con meta
Por quinto año consecutivo, Alfa y Omega otorga sus premios simbólicos a las películas realizadas
en los últimos doce meses y que, en opinión de nuestro jurado, han destacado en sus respectivas
categorías. El año pasado, los premios Alfa y Omega fueron los primeros en reconocer el mérito
de Solas y pusimos sobre la pista de ese film a muchos lectores. Esperamos este año contribuir
de nuevo a la difusión del cine de rostro más humano
Mejor película extranjera:
Una historia verdadera,
de David Lynch

Este año el veterano e irregular David Lynch (conocido director de El hombre elefante) nos ha sorprendido con una magnífica historia de amor y reconciliación. Una historia verdadera es un canto sobriamente poético a la grandeza del corazón humano cuando éste se abre a la realidad. Un anciano de 73 años, Alvin Straight, emprende un larguísimo viaje montado en una segadora, para reconciliarse con su hermano enfermo. Durante las seis semanas de viaje, Alvin se encuentra con mucha gente diversa con la que entabla breves pero hermosas relaciones. David Lynch da así un giro a su carrera que andaba extraviada por caminos inquietantes (recuerden la pseudosatánica Carretera perdida, su penúltima película). En esta ocasión Lynch nos arranca del ritmo frenético del cine comercial americano, de las aventuras abstractas e increíbles, y nos regala una obra sencilla que late al compás de un corazón anciano, lento pero cargado de sabiduría, y que sabe mirar y ver el fondo de las personas y las cosas. A ello contribuye la estupenda partitura de Badalamenti, y la fotografía crepuscular de Freddie Francis, del que conocimos sus trabajos en El hombre elefante y en La mujer del teniente francés.

Mejor película española:
Cuando vuelvas a mi lado,
de Gracia Querejeta

Gracia Querejeta nos ha interesado con su tercer largometraje. La película tiene unas virtudes que parece urgente reivindicar en los tiempos que corren. En un momento en el que aún muchos directores españoles dejan sentir el peso de ideologías periclitadas, Gracia —a pesar de su compromiso político— sitúa su film al margen de cualquier prejuicio ideológico. En un contexto donde cada vez más se pretende captar la emoción del público a través de imágenes impactantes o situaciones de un desbocado sentimentalismo, ella apuesta por la sobriedad, la contención y la elegancia, acertando con un cine maduro, serio, con historias adultas, tratadas con inteligencia, filmadas con arte auténtico y sin concesiones a los gustos fáciles y miméticos. Cuando vuelvas a mi lado nos habla de tres hermanas, Gloria, Ana y Lidia, que se reencuentran tras la muerte de su madre, Adela, cuyo último deseo ha sido que sus cenizas se repartan entre tres destinatarios distintos. Juntas, gracias a ese extraño encargo, se ayudan a entender el propio pasado, un pasado oscuro necesitado de redención. El amor siempre es apertura con estas palabras explicaba la directora a Alfa y Omega una de las claves más íntimas del film que, como el de David Lynch, nos habla de dos viajes, uno externo, purificador, y otro interior, redentor.

Mejor director:
David Mamet,
por El caso Winslow

Alfa y Omega reconoce con este premio la altura intelectual y artística de este escritor, dramaturgo y cineasta judío. Ha dirigido La trama, Las cosas cambian, Casa de juegos, y ahora El caso Winslow, cuyo guión está escrito también por él e interpretado convincentemente por su mujer Rebecca Pidgeon y su cuñado, así como por Nigel Hawthorne. En la Inglaterra de 1912, la familia Winslow cierra filas en torno al hijo menor, Ronnie, que ha sido expulsado de la Marina acusado de haber robado 5 chelines. Dicha familia —católica en la obra original—, liderada por el padre, el anciano Arthur, llegará hasta las más altas instituciones del Estado para intentar limpiar a su hijo de los cargos que hay contra él y de los que se considera inocente. A partir de ahí Mamet perfila una exquisita radiografía moral y cultural de la alta sociedad británica de la época. Desde el punto de vista de la puesta en escena de esta interesante trama, hay que decir que es sencillamente magnífica. Buena dirección de actores, extraordinaria dirección artística, y un ritmo contenido y calculado en el que las cosas suceden con tanta discreción que sólo se perciben a posteriori. Mamet logra hacer una película de juicios, cuyo proceso sólo es conocido a través de su huella en la vida de la familia Winslow, una familia, por cierto, ejemplar y deliciosa, y sin duda excepcional en aquellos años de hipocresía postvictoriana.

 

Mejor guión original:
Mary Sweeney y John Roach,
por Una historia verdadera

Fue en 1994 cuando The New York Times desveló la increíble historia real de Alvin Straight. Los guionistas Mary Sweeney y John Roach supieron construir a partir de esos hechos una moderna Odisea llena de luz y mensaje universal. Mary Sweeney no sólo ha escrito el guión de Una historia verdadera, sino que ha sido su productora y montadora, como de las cuatro últimas películas de David Lynch. Sin embargo, éste es su primer guión de largometraje, y ha tenido el mérito de reflejar unos personajes conmovedores, unas situaciones delicadas y unos diálogos exquisitos. Los encuentros sencillos, por ejemplo, entre el anciano Straight y el sacerdote católico o la joven embarazada, son de indudable belleza y esencialidad. Le ha ayudado en el guión John Roach que, especializado en publicidad comercial y crítica cinematográfica, ha debutado también en el guión con Una historia verdadera.

 

Mejor interpretación femenina protagonista:
Adriana Ozores, Marta Belaustegui, Mercedes Sampietro y Rosa Mariscal,
por Cuando vuelvas a mi lado

Este premio se concede ex equo a todas las actrices principales de la película de Gracia Querejeta. Son un ejemplo de compenetración y empaste, y el oficio de cada una impulsa el buen hacer de las demás. Cada una aporta lo mejor de su personaje, y juntas recrean una retrato singular de la condición femenina —y humana en general—. Las jóvenes Marta Belaustegui y Adriana Ozores nos están dando en los últimos meses diversos ejemplos de interpretaciones llenas de fuerza y convicción (Marta y alrededores, La hora de los valientes...) Mercedes Sampietro ofrece en este film lo más granado de su madurez profesional, y la menos conocida Rosa Mariscal aporta el contrapunto de un personaje cándido y lleno de generosidad. Entre las cuatro nos muestran la fuerza de los lazos familiares, por encima de cualquier temperamento particular y de cualquier oscuridad del pasado.