|
|
Nombres propios Monseñor Rafael Palmero, obispo de Palencia y responsable nacional de la pastoral de la salud, presidirá el domingo 2 de abril en el santuario de Torreciudad el Jubileo para los agentes de la salud. Se convoca a enfermos y familiares, médicos, enfermeros, y personal sanitario y auxiliar. Ha sido dado de alta en el hospital gijonés de Cabueñes, Luis Manuel Lorenzo, el bebé de dos meses que nació de una mujer clínicamente muerta y mantenida con vida para que se pudiera cumplir su último deseo: el nacimiento de este hijo. El niño se encuentra en perfectas condiciones de salud, y no tiene secuela alguna. Monseñor Luis Gutiérrez Martín, obispo de Segovia, ha sido elegido nuevo Presidente de la Fundación Las Edades del Hombre. El hasta ahora titular monseñor Santiago Martínez Acebes, arzobispo de Burgos, ha presentado su renuncia a dicho cargo por razones de salud. Monseñor Fidel Herráez, obispo auxiliar de Madrid, ha presidido en la parroquia de Santa Marta, de Vallecas, la celebración de la Eucaristía por el eterno descanso de las cinco personas que recientemente perecieron en un incendio mientras dormían, en un edificio abandonado del barrio madrileño de Entrevías: Juan Ángel Bautista de la Cruz, Juan Beltrán García, y su novia Patrocinio Gil Soto, Óscar Castaño García y Carmelo Lozano Zapata, todos ellos toxicómanos e indigentes. La Iglesia ha querido así estar presente y acoger a sus familiares y amigos en esta triste situación, al mismo tiempo que denunciar las malas condiciones de vida en las que se encuentran numerosos indigentes. Julián Marías, Fernando Chueca Goitia, Gonzalo Herranz, José María Gil Robles, Manuel Alvar, y Pedro Laín Entralgo, serán los encargados de un interesante ciclo de conferencias conmemorativas del 2º milenio del cristianismo, que, bajo el título Dios y la cultura, ha organizado Acción Social Católica, de Zaragoza, y que tendrán lugar en el Centro Cultural y de Congresos, los martes y jueves, a las 20 h., hasta el 30 de este mes.
Ha muerto el cardenal chino, Ignacio Gong Pin-mei. Tenía 98 años y vivía exiliado en los Estados Unidos, desde 1987. Juan Pablo II, que ha recordado su heroico ejemplo tras treinta años de cárcel, lo había creado cardenal in pectore, mientras estaba sufriendo la persecución en las cárceles comunistas de su país. Era el más anciano de los miembros del colegio cardenalicio y había sido arzobispo de Shanghai. Su muerte ha unido a los católicos de China que hoy superan los diez millones.