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| Líderes católicos
Las pasadas elecciones son una fuente de comentarios en diversos aspectos. Uno con un título parecido al que encabezan estas líneas, y escrito con mala uva para los creyentes, me ha llamado la atención. Primero, porque atribuye los diez millones de votos del señor Aznar a los católicos. Lo cual no es verdad. Segundo, porque señala una espiritualidad concreta como protagonista de la acción política: al Opus Dei. Me ha producido pena que sólo se cite al Opus Dei. Me hubiera alegrado que el número se hubiese alargado con quince o veinte organizaciones católicas más. Y me hubiera entusiasmado si, entre ellas, hubieran aparecido los seglares claretianos. Por la parte que me toca. Los enemigos saben bien quién les corta el paso. Suelen dar en la diana. Lo cierto es que, con sus limitaciones siempre y con sus equivocaciones a veces, a estas personas del Opus Dei las encontramos en los campos propios de los seglares, y con una fuerza notable por su competencia y responsabilidad: universidades, cultura, economía, política, empresa, etc. Esto supone una pedagogía en la formación. No podemos formar seglares y reducir su presencia a la diócesis o a la parroquia. Para vivir la vocación laical en medio del mundo deben desarrollar una espiritualidad recia, conocimiento fiel de la doctrina de la Iglesia, con la convicción de que su camino de santidad está en la familia, en la empresa, en la universidad y en cualquier actividad que no niegue la condición de discípulo de Jesús. Si además puede dedicar su tiempo a las actividades de la parroquia o de la diócesis, miel sobre hojuelas. Pero no habría que tener ningún remordimiento porque un seglar católico, Ministro de Educación y Cultura, por ejemplo, no diese catequesis en su parroquia. Especial relieve merece la profesión política. Frecuentemente se oyen entre nosotros juicios negativos sobre ella y contagiamos a los que nos tratan. La política es un campo espléndido de apostolado; igual que cualquiera otra profesión. Muy pocos tienen la capacidad de sacrificio que necesita su recto ejercicio. La experiencia demuestra que los líderes de los partidos surgen de sus juventudes. Por ello debemos animar a nuestros jóvenes católicos a que se comprometan pronto, si queremos que lleguen lejos. Para terminar, dos preguntas: ¿Qué formación damos a nuestros seglares en las parroquias y espiritualidades para que surjan tan pocos líderes en la acción cívica? ¿Por qué los enemigos denuncian sólo a determinadas organizaciones católicas? Julio Sáinz. Madrid |
| Se extinguen los sacerdotes casados ortodoxos
Me han llamado la atención las declaraciones del sacerdote ortodoxo Efstathios Kollas, director de la Unión panhelénica de los sacerdotes, en el diario ateniente Kathimerini, donde afirma que el número de los sacerdotes casados en la Iglesia greco-ortodoxa disminuye cada vez más, y se corre el riesgo terrible de tener un clero célibe, como en la herejía católica. El padre Kollas reconoce que el problema no es nuevo en Grecia: Las mujeres siempre se han mostrado indecisas ante la posibilidad de casarse con sacerdotes... Según el padre Vasileios Voroudakis, director del Liceo Eclesiástico de Atenas, docenas de estudiantes de nuestro seminario tienen problemas para encontrar esposa. Y esto les lleva a optar por el celibato, lo cual les permite además acceder a ciertos cargos, como el de obispo, vedados a los ministros casados. O sea pensaba yo, acordándome del Día del Seminario, que esto de los sacerdotes casados es una especie en peligro de extinción donde los tienen desde hace tiempo, y ahora algunos grupos de presión de EE.UU. y Centroeuropa pretenden presentárnoslo como un avance idílico que habría que conseguir en la Iglesia católica. Para un viaje así, no parece que hagan falta tales alforjas. Jose A Miranda. Granada Educación sexual que no corrompa a los menores
No estoy de acuerdo con el programa de educación sexual que el Instituto Andaluz de la Juventud en Granada y el Instituto de Sexología Al-Andalus pretenden imponer a nuestros hijos sin consultarnos a los padres. Lo que a mí me interesa para mi hija es que conozca las claves para encontrar un amor verdadero y estable, y que sepa las consecuencias psico-biológicas, sociales y económicas de las aventuras sentimentales, del divorcio y de las prácticas homosexuales. Yo quiero que conozca todas las enfermedades que se transmiten por contacto sexual, no sólo el sida, y lo poco que hace falta para contraerlas. Deseo que tenga claro qué efectos secundarios provocan cada uno de los actuales métodos anticonceptivos y de reproducción artificial, y que vea cómo se hace un aborto. Y quiero que conozca los métodos modernos de detección de la fertilidad de la mujer, así como su fiabilidad para espaciar los nacimientos y para buscarlos cuando no vienen, y sus virtualidades integradoras para la pareja. Lo otro me parece corrupción de menores. No estoy dispuesto a que estos señores roben a mi hija su capacidad de realizarse como persona en un amor limpio y duradero. César Díaz. Granada Los partidarios del aborto: su verdadero rostro
La agencia ACI digital informa cómo un grupo de abortistas irrumpió en la catedral de Montreal para cometer uno de los peores actos de vandalismo registrados en el país, atacando a la Iglesia por defender los derechos de los no nacidos. Más de veinte activistas entraron a gritos a la catedral María Reina del Universo, para quemar crucifijos, pintar los altares y las paredes, pronunciar a fuerte voz blasfemias, arrojar por los pasillos preservativos y tratar de abrir el sagrario para clamar por el derecho al aborto. Una testigo afirmó que el ataque fue organizado por un grupo de feministas, que celebraba el Día Internacional de la Mujer. Manuel Morillo. Zaragoza |