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Carlos Seco Serrano, de la Real Academia de la Historia
"Debo confesar que cuando se anunció el acto de humildad del Papa, no me sentí muy satisfecho; más bien, desazonado e inquieto. Me preocupaban dos cosas. La primera, no estimar necesaria ni aconsejable la petición de perdón por errores o pecados colectivos cometidos en tiempos pretéritos. Pero al leer la precisión con que el Pontífice, en su homilía del 12 de marzo, empieza por desgajar la Verdad encarnada por la Iglesia de las posturas equivocadas de sus hijos, al paso que su doble afirmación petición de perdón, de una parte, y otorgamiento de perdón, de otra, he vuelto a comprobar la razón, sin duda asistida por el Espíritu, que siempre ha animado las iniciativas desconcertantes del Santo Padre".
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Joan Carrera, obispo auxiliar de Barcelona
Puede que el documento de perdón por los pecados de la Iglesia cree malestar en ciertas personas, pero es un gesto lúcido, valiente. El que se humilla será enaltecido en el otro mundo, dice el evangelio. Y aunque pueda decirse que esa recompensa no se encontrará en este mundo, también nos dice que la verdad os hará libres. Además, es un documento que lo protagoniza un Papa de probada fortaleza; y lo presenta después de un estudio ponderado. No es fruto de un arranque emocional, sino de un proceso muy serio. Hay muchos matices. Es la confesión de lo que se ha hecho mal. Es verdad que no se puede juzgar el pasado con ojos actuales, pero si nos vanagloriamos de los santos y mártires, nos hemos de responsabilizar de lo que ha hecho la Iglesia".
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Alejandro Fdez Pombo, Pte. de la Asoc. de la Prensa de Madrid
"Vivimos una etapa muy competitiva, y esto lleva a veces, no siempre, a situaciones crispadas. No debe ser así. La concentración de medios en grandes empresas, que a veces coinciden incluso con grandes bloques de línea política, supone inevitablemente la desaparición de determinadas opiniones y contenidos. Ángel Herrera, cuando le decían: Haga usted un gran periódico católico, contestaba: Vamos a hacer un gran periódico, que sea católico. Lo fundamental, lo sustantivo, es hacer un gran periódico; "católico" es el adjetivo. El objetivo no sería hacer un gran periódico cristiano, sino que los cristianos hicieran un gran periódico".
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