RetrocesoA&ONº 206/30-III-2000SumarioIglesia en MadridContinuar
El Colegio San José cumple 100 años
El colegio de los arrabales
El colegio de San José, fundado por las Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción, celebra este año su primer centenario. Son cien años llenos de historia, que han visto crecer una ciudad y su barrio con ella, pasando de ver pasar las ovejas cerca de su puerta, en el medio del campo, a verse rodeadas de coches, M-30, casas, Pasillo verde… Será todo un año de fiesta.

El madrileño —escribía Pío Baroja en su obra La Busca, publicada en 1904— que alguna vez, por casualidad, se encuentra en los barrios pobres próximos al Manzanares, hállase sorprendido ante el espectáculo de miseria y sordidez, de tristeza e incultura que ofrecen las afueras de Madrid. Un día de junio de 1900 se apeó de un tren, de la estación de Atocha, la madre Paula Gil de Jesús. Venía de Murcia, y tenía 50 años. En Cartagena había fundado la Congregación de las Hermanas de Caridad Franciscanas de la Purísima, para cuidar y atender a los más pobres. Ya había fundado muchas casas: en Murcia, Valdepeñas, Mazarrón, Pego, Herencia, Mora, Martos, Archidona… y venía a Madrid a fundar un colegio para niños pobres.

En el colegio, en esa fecha, sólo había dos salas, en donde se juntaban muchos niños. La madre Paula había afirmado: Enseñar al que no sabe es una grandísima obra de misericordia. Quiero preparar a las niñas y niños para ser buenos cristianos y útiles a la Iglesia y a la sociedad.

Han cambiado mucho las cosas desde la inauguración. Ahora el colegio está en medio de la ciudad, junto a la M-30, y se ha visto rodeado de casas, sobre todo después de la construcción del Pasillo verde. Pero la sencillez de la fundadora sigue presente, y cada año un centenar de jóvenes católicos salen del colegio para enfrentarse a una nueva vida.

C. M.