RetrocesoA&ONº 206/30-III-2000SumarioMundoContinuar
Toma de posesión de monseñor O´Connor, nuevo
arzobispo católico de Westminster
Un camino irreversible
El júbilo y la esperanza invadieron una abarrotada catedral de Westminster el miércoles 22 de marzo pasado, bajo un sol de primavera, al celebrarse la toma de posesión de monseñor Cormac Murphy-O´Connor como arzobispo de Westminster. La cabeza visible de los más de cuatro millones de católicos de Inglaterra y Gales dijo, dirigiéndose a los fieles de su nueva diócesis, que, a pesar de estar triste por dejar su antigua diócesis de Arundel y Brighton —en la que ha servido durante los pasados 22 años—, llego a vosotros como vuestro nuevo pastor con un sentido de alegría y esperanza.

En su homilía, transmitió su deseo de compartir su lema de Gaudium et spes (Alegría y esperanza) con toda la comunidad, y recordó que el cristianismo no está hecho de meras reglas prácticas a seguir. Desde luego que hay retos al mirar al futuro, dijo. No creo que éstos sean tiempos tristes para la Iglesia católica en nuestro país. Cuando el cielo está oscuro, la luz parece más brillante.

Su optimismo se dirigió también hacia el ecumenismo: por algo, durante 16 años, el Papa le ha confiado el ser co-Presidente de la Comisión Internacional católica romana y anglicana. Mi trabajo ecuménico me ha hecho estar más convencido de mi catolicidad, añadió.

Refiriéndose al encuentro de Juan Pablo II con líderes de la Iglesia anglicana y de la Iglesia independiente, en la catedral de Canterbury hace 18 años, pensé que así es como debería ser, así es como las enemistades, los malentendidos, las heridas del pasado deben acabar, en una comunión que es real, y en un testimonio común al único Cristo en el cual ya somos uno. Aunque admitió que hay obstáculos en el camino a la unidad total de los cristianos, es un camino sin vuelta atrás.

Aparte de los fieles, sacerdotes y obispos procedentes de todas las diócesis, entre los asistentes a la ceremonia, retransmitida en directo por la BBC, estaban representantes de la Familia Real como la duquesa de Kent (católica), y de los distintos partidos políticos, como la esposa del Primer Ministro, Chery Blair, también católica, embarazada de su cuarto hijo, con quien el nuevo Primado católico estuvo hablando durante algunos minutos.

Benjamín R. Manzanares,
enviado especial