RetrocesoA&ONº 212/11-V-2000SumarioEspañaContinuar
Congreso Fe y Cultura, en Tenerife
¿Un mundo sin Dios?
Un año más vuelve a sorprender el Encuentro-Congreso Fe y cultura organizado por el Centro de Estudios Teológicos de Tenerife, en colaboración con la Universidad de la Laguna. Se trata de un auténtico laboratorio de ideas: durante cuatro días (del 25 al 29 de abril) conferenciantes de renombre internacional se encontraron con unos 500 chicos y chicas de la Universidad tinerfeña para afrontar juntos los grandes interrogantes que plantea este momento de transición del milenio. El título era significativo: Nuevo milenio para un humanismo sin fronteras
El auditorio y salón de actos del Seminario de la Laguna estuvo lleno hasta los topes en cada una de las sesiones. Y es que la fórmula funciona: la participación en el encuentro ofrece tres créditos de libre elección para los universitarios de La Laguna. Se trata de una interesante experiencia de colaboración entre una Universidad pública, con doscientos años de historia, y un prestigioso centro universitario de la Iglesia; una experiencia que, sin duda, puede ser exportada, pues muestra cómo se puede trabajar juntos manteniendo cada uno la propia identidad.

Entre los ponentes se encontraban personajes de renombre internacional. En esta ocasión intervinieron, entre otros, Agustín Udías, catedrático de Geofísica de la Universidad Complutense; Javier Elzo, catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto; Abelardo Lobato, Rector de la Facultad de Teología de Lugano (Suiza); Santiago del Cura Elena, Decano de la Facultad de Teología de Burgos. Sin embargo, no es demasiado atrevido decir que los protagonistas fueron los universitarios. Aquí está la originalidad de este Diálogo fe y cultura: los chicos y chicas presentaron sus propias ponencias, que después serán recogidas por las actas del Congreso. Teatro, conciertos y exposiciones de arte hicieron que el acontecimiento se convirtiera en un Encuentro. Cristo en el rostro humano, con obras de artistas consumados y de estudiantes de Bellas Artes, fue el título de una de las muestras artísticas.

Este ambiente de encuentro permitió que los temas no se quedaran en simples exposiciones magistrales, sino que bajaran los argumentos a la realidad de los mismos jóvenes. Quien lo hizo de manera magistral fue el sociólogo Javier Elzo, al presentar su estudio sobre los jóvenes españoles ante la religión (1999). Una intervención con conclusiones agudas e interesantes: como, por ejemplo, que, si bien la práctica religiosa de los jóvenes ha tendido hacia una cierta estabilidad en los últimos años, tiene sin embargo en la movida, en esas noches de diversión que terminan a primeras horas de la mañana, un auténtico impedimento. Y es que no se puede regresar a casa en la madrugada del domingo e ir ese mismo día a Misa. Elzo sacó otras conclusiones interesantes de los horarios nocturnos de convivencia de los jóvenes, que pueden convertirse en una especie de automarginación de la vida social.

DIOS, EL HOMBRE Y EL MISTERIO


Abelardo Lobato, Rector de la Facultad de Teología de Lugano (Suiza), planteó lo que sería uno de los interrogantes decisivos del congreso: ¿Un mundo sin Dios? Profundizó en los intentos que se han dado, especialmente en este siglo, de explicar la realidad humana sin ninguna referencia a la trascendencia. Al final, acabó constatando cómo el mismo hombre se revela a ser circunscrito en una simple materia inmanente. A este hombre de final de milenio que busca a tientas espiritualidad, el dominico presentó a Jesús de Nazaret como el modelo de un humanismo pleno.

Juan de Sahagún Lucas, presidente de la Facultad de Teología del Norte de España, profundizó en ese concepto de humanismo de los pensadores contemporáneos, que defienden un arquetipo de hombre como ser especial que hay que proteger contra las opresiones de distinta clase. A la Iglesia, que debe recorrer los caminos del hombre —añadió—, corresponde contribuir con todos los medios a su alcance a la creación de una civilización a escala mundial basada en el respeto a la humanidad del hombre y donde las nociones de bien y de mal recobren su verdadero sentido.

En este contexto, Rafael Martínez, físico y profesor de Filosofía de la Naturaleza y de la Ciencia en la Universidad de la Santa Cruz, en Roma, dictó una ponencia sobre Cuestiones filosóficas de la física moderna; Jesús Camarero Santamaría, director de Documentación del Consejo Económico Social de Madrid, afrontó la Globalización y desarrollo sostenible hacia una globalidad responsable; Carlos Díaz, profesor titular de Teodicea, de la Universidad Complutense de Madrid, intervino sobre La fe y la identidad cultural en el ámbito de los derechos humanos.

Alfa y Omega también estuvo presente en estas jornadas, con Jesús Colina, corresponsal de este semanario en Roma, quien intervino con una ponencia que llevaba por título Las telecomunicaciones, un desafío humanista.

El encuentro Nuevo milenio para un humanismo sin fronteras se convirtió en una nueva oportunidad para conocer y descubrir que el hombre es un misterio, efectivamente, aún por descubrir.

Alfa y Omega