RetrocesoA&ONº 213/18-V-2000SumarioDesde la feContinuar
Televisión
Un seguro de vida para la fe
El aspirador social de imágenes perecederas ha claudicado. Las Apariciones de Fátima son, desde el pasado sábado, las apariciones de la televisión. Hay que echar un brindis al sol por el buen hacer de las cadenas que se han esforzado por la retransmisión de la ceremonia de beatificación de los pastores de Fátima. A saber, la 2 de TVE y, sorpresa, agradable sorpresa, CNN Plus. El buen olfato periodístico de los programadores, y en la ciencia periodística lo más científico es el olfato, había intuido que allí estaba la noticia. Y, cuando está la noticia, sólo queda contarla.

Ocurrió al final de la retransmisión de la celebración litúrgica en una prestigiada cadena de noticias. La presentadora, con esa amable sonrisa de quienes tienen que contar la cruel realidad de la vida aunque parezca que nada está apareciendo, le preguntó al comentarista qué suponía la revelación del denominado tercer secreto. La respuesta salió, a bote pronto, sin tiempo, como se hace en la televisión: Un seguro de vida para la fe en la Historia. Un seguro de vida firmado, rubricado, con la sangre del Papa, el primero que ha sufrido la incontinencia humana de los regímenes totalitarios, del fascismo, del comunismo, de los sistemas que se han olvidado del hombre pretendiendo defender a los hombres. El tercer secreto, ahora ya lo es a voces, nos habla de algo que ya estaba en los evangelios, la primera y originaria revelación: no prevalecerán quienes no miren la realidad con todos sus matices. Es decir, quienes no sean capaces de retransmitir lo que ocurre, en el momento en que ocurra.

José Francisco Serrano