RetrocesoA&ONº 232/2-XI-2000SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS
LAS ASPIRACIONES MÁS PROFUNDAS

Hace unos días pude ver, en periódico de mi ciudad, la fotografía de un gran proyecto, una bella y amplia residencia, con grandes paseos y un sin fin de servicios, tales como: apartamentos, salones, dos piscinas climatizadas, peluquería, supermercado, cafetería, restaurante, gimnasio, salón de lectura y un jardín de 5.000 metros cuadrados.

Pero, atención, todo esto es limitado y, como bien dice J.A. Marina, el miedo crónico del hombre del nuevo siglo es el que heredó del anterior: el terror a aburrirse, a la acidia crónica, pues todas las cosas cansan y nadie es capaz de explicarlas.

Todo ser humano, antes o después y sobre todo en determinada época, advierte que la soledad va a ser su compañera de viaje, y quizás en ese macroproyecto se han olvidado de una instalación que puede ser de las más necesarias, un rincón, una capilla, oratorio, un lugar donde se puede exclamar ante esta situación: ¿A quién vamos a acudir? ¡Tú tienes palabras de vida eterna! Pues, queramos o no, sólo Dios puede satisfacer las aspiraciones más profundas del corazón humano. Allí, quien lo desee, podrá encontrar contestación a esas últimas preguntas de la vida: ¿quién soy?; ¿de dónde vengo?; ¿a dónde voy? Ya que la esperanza es una llama en la oscuridad que te permite ver.

Es una buena noticia este proyecto. Si esta aclaración puede servir de algo, será una perspectiva muy ilusionante.

Pilar Ruiz Ballesteros. Valladolid

ANTONIO BIENVENIDA


El veinticinco aniversario de la muerte de Antonio Bienvenida, en este mes, nos ha traído recuerdos bellísimos de aquel gran torero y bellísima persona. Así, el homenaje que le tributó recientemente el Aula Bienvenida en la Universidad Complutense: su hermano Ángel Luis, Jaime de Armiñán, Adrián García Loygorri y Fernando Fernández Román, pusieron con gracejo y simpatía, con conocimiento y sabiduría, las semblanzas y anécdotas más bonitas que escuché en mi vida. La intervención de Fernando Fernández Román fue un canto a la belleza de la biografía del Maestro Bienvenida. Se habló de su categoría humana y profesional, de su alto concepto del toreo y de su estilo magistral. Hubo admirables comentarios de los conferenciantes, al exponer aquellas formas de vivir su religiosidad que, sin prejuicios, daba pruebas de su gran fe y alentaba a cuantos le rodeaban a vivir con plenitud el cristianismo.

José María Díez Sanz. Madrid

LA FABRICACIÓN CULTURAL DE UN TERRORISTA


Se extraña un crítico de cine de que un cineasta educado en una Universidad norteña, Alex de la Iglesia, haya estrenado una última gamberrada fílmica, impregnada de un pesimismo tal, que no le queda otro recurso que el cinismo para evitar la depresión: todo el mundo va a su bola; no hay más que oscuros intereses interesados; sólo los imbéciles no se corrompen —porque carecen de inteligencia para hacerlo—: todos somos mezquinos, sólo que unos lo admiten y otros no. Yo no conozco esa Universidad y, por tanto, no sé lo que Alex habrá mamado allí y lo que le vendrá de otros pechos. Pero lo que sí he tenido ocasión de conocer es el proceso pedagógico que, ya en los años 70, se seguía con la gente joven para captarles para la violencia: primero les hacían empapuzarse en escritos del tipo de los del novelista y poeta alemán Hermann Hesse, para que acabaran con la sensación de que todo está fatal y se autojustificasen en sus propios fallos, abandonando todo ideal de excelencia; luego les ponían una pareja que les corrompiese sexualmente; y cuando la persona en cuestión sentía que ya no tenía nada que perder, se había convertido en un militante de la organización. No, no es coincidencia. La susodicha película no refleja más que la contracultura que han inoculado en Euzkadi en los últimos 30 años desde distintas instancias sociales.

José G. González Sánchez. Málaga

LA HUELLA DEL JUBILEO

Qué bonito resulta saber que este Año de Gracia, el Jubileo, sigue dejando huellas en nuestros pueblos y ciudades, en nuestras celebraciones y templos, en nuestras peregrinaciones y paisajes, cosas todas ellas buenísimas; pero no podemos olvidar que, ante todo y sobre todo, el Jubileo es un acontecimiento interior que nace dentro de la persona que redescubre a Jesucristo como Salvador venido al mundo de Hoy, como hace 2.000 años; el Jubileo es un acontecimiento del corazón que vuelve a Dios y que desde ese Dios se abre de nuevo a todos sin reservas, sin cálculos, sin recortes, sin miedos. Esa huella debe ser la primera que deje el Jubileo en nosotros, y después todas las demás sean bienvenidas.

David Martínez Gutiérrez. Cabeza del Buey (Badajoz)

ENCUENTRO JUBILAR DE LAS FAMILIAS


Quería expresar en unas líneas la experiencia tan emotiva que viví en Roma durante el Jubileo de las familias. Fueron unas jornadas únicas que llenaron de gozo a todos los que participamos en ellas. El Papa se emocionó, y nosotros nos emocionamos con él. Se palpaba la alegría de pertenecer a una Iglesia grande y universal, que abarca a todo tipo de gente de diversas razas, clases y condición. Se pudo ver cómo florecen y se asientan los nuevos movimientos eclesiales, las nuevas Órdenes religiosas, dando testimonio de vida y renacimiento continuo, de una fe que está viva, se renueva y crece como un torrente de agua fresca.

Roma es una ciudad donde se derrocha agua todos los días debido a su enorme cantidad de fuentes. La Plaza San Pedro durante estas jornadas se convirtió en un manantial de agua viva para los que asistimos a dicha celebración, y a todos se nos inundó el alma de amor, por lo que doy gracias a Dios.

Carmen Teresa Rodríguez Marxuach. Bilbao