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Perdida la primera imagen, que es ser bueno, el hombre perdió también la segunda, que es el descanso, porque, luego que hubo pecado, le dijo Dios: Con el sudor de tu rostro comerás el pan.
Y a la mujer: Parirás con dolor los hijos. ¿Qué tal quedó el hombre? Amigo del pecado y enemigo del trabajo. ¿Habéis encontrado alguno de éstos? Preguntad a vuestro corazón, y vello heis inclinado a honra y a deleites y riquezas y enemigo de enfermedad y de tener trabajos. La malquerencia que habías de tener al pecado tienes al trabajo, y el amor que habías de tener al trabajo tienes al pecado. Veis aquí el hombre, que Dios crió a imagen suya, cómo por el pecado perdió la imagen de Dios y se hizo imagen de bestia, y si no viene la mano del Omnipotente a remediar esta imagen, nunca tendrá remedio el pecado. * * * Ni circuncisión, ni obras, todo vale nada delante de Dios si no hay fe; y tampoco la fe vale delante de sus ojos si no tiene vida. ¿En qué se verá si tiene vida? Si tiene obra. Disparate sería pensar de un cuerpo que tenía vida, si no le viésemos obras de vida; y disparate sería de quien se aficionase a un cuerpo y tomase amistad con él, careciendo de vida y de espíritu, etc. Vida tiene de tener nuestra fe; caridad y amor de Dios y del prójimo. San Juan de Ávila |