RetrocesoA&ONº 233/9-XI-2000SumarioLa fotoContinuar

Pronto, en la catedral de Cuenca

La gente busca plenitud y sentido a su vida, y en Cristo la encuentra: así de claro lo dice Pablo Pombo, creador de estos dos cuadros que, pronto, van a enriquecer la catedral de Cuenca. Un rojo transparente que parece como de fuego, y un amarillo a lo Van Gogh, o a lo El Greco, iluminan la figura de estos Cristos de Pombo, que tanto sugieren y dicen a creyentes e incluso no creyentes, con su trasunto de infinita soledad humana, y con una taladradora ternura en la mirada. Juega Pombo con los cuatro colores del Apocalipsis: blanco y rojo, amarillo y negro. Están pintados en tabla, miden 1.95 por 1.14, y probablemente irán juntos en un panel en el lateral izquierdd de la catedral conquense. Toda una sublime Epifanía.