RetrocesoA&ONº 234/16-XI-2000SumarioAqui y ahoraContinuar
Jóvenes de Miranda de Ebro preparan una fiesta artística para celebrar el Jubileo
del año 2000
Arte y lucesen las orillas del Ebro
Encrucijada clave en la provincia de Burgos, Miranda de Ebro, ciudad de 35.000 habitantes, dividida en dos por el río Ebro,
prepara una gran fiesta por el nacimiento de Jesús hace dos mil años. Un grupo de jóvenes, miembros de la Renovación
Carismática Católica, son los protagonistas del proyecto Tiempo de, que pretende, a través de la cultura, conmemorar esta fecha
Queríamos compartir el cumpleaños de Jesús con gente que no fuera creyente y parece que lo estamos consiguiendo, dice a Alfa y Omega María Aránzazu Ruiz, una de las organizadoras de este proyecto que llevan a cabo un grupo de jóvenes de la Renovación Carismática Católica. La mayoría de estos jóvenes participaron en la Jornada Mundial de la Juventud, este verano, en Roma. Ahora, quieren trasladar a su ciudad el espíritu festivo y la alegría del Jubileo.

El proyecto Tiempo de se inspira en un texto bíblico del libro del Eclesiastés: Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo. Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de abrazarse y tiempo de separarse, tiempo de buscar y tiempo de perder, tiempo de callar y tiempo de hablar, tiempo de amar y tiempo de odiar, tiempo de guerra y tiempo de paz. Partiendo de estas palabras, intelectuales, escritores, músicos y artistas concretarán en Miranda del Ebro, durante la segunda quincena de noviembre, el significado del nacimiento de Jesús. El arte es uno de los protagonistas de esta fiesta jubilar. Así, el próximo sábado 18 de noviembre, se inaugurarán varias exposiciones, que tendrán sus puertas abiertas hasta final de mes en la sala de exposiciones de la Caja de Ahorros del Círculo Católico. Es el Tiempo de buscar, entendiendo el arte como búsqueda. Josep Asunción y Gemma Guash, profesores de la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, se han dejado la piel en este proyecto: Vamos a participar —nos dicen— seis pintores que venimos del mismo entorno. Somos artistas y somos católicos. Nuestra pintura y escultura utilizan un lenguaje abstracto, muy contemporáneo, no es arte sacro de imágenes religiosas. Es pintura contemporánea realizada por manos de cristianos.

Estos artistas proceden de los distintos movimientos artísticos del siglo XX, en especial de aquellos nacidos en los últimos treinta años. Pero como católicos, transmiten en sus obras de arte su forma de ver la vida. Así lo afirma Luis de Horna, pintor y profesor de la Universidad de Salamanca: Mi pintura es deliberadamente optimista y alegre; como cristiano, creo que debo transmitir ese mensaje visual. El arte abstracto no debe dar dolor de cabeza ni naúseas. Si queremos mejorar la sociedad, debemos mirar y transmitir las cosas buenas y alegres de la realidad.

También estos artistas son los que han ideado un espectáculo simbólico, en el que creyentes y no creyentes están convocados, en las orillas del Ebro, el sábado por la noche, para celebrar el Tiempo de paz. María Aránzazu Ruiz nos cuenta que más de 30 piraguas bajarán por el río portando antorchas, en un montaje artístico de luz y sonido: Hemos invitado a la gente de la ciudad —continúa— para que sean los protagonistas de esta fiesta. A través de esta puesta en escena, donde se mezcla, luz, imagen y sonido, queremos transmitir un mensaje de paz. Nosotros vivimos muy cerca del País Vasco y sufrimos el azote del terrorismo.

Pero, sin duda, el corazón de estos días estará en la iglesia de San Nicolás, de Miranda de Ebro, donde un grupo de jóvenes, procedentes de diferentes parroquias, han preparado un espacio de adoración y de alabanza, con música y danza. Es lo que han llamado Tiempo de encontrar. Así lo expresa Visitación Díaz de Sarralde, otra de las jóvenes encargadas de este proyecto de evangelización: Cristo está presente en la Eucaristía. Jesús, es el homenajeado de la fiesta; por eso la adoración eucarística es el corazón de este proyecto.

La respuesta de los vecinos no se ha hecho esperar: todos están colaborando en los preparativos. La gente de la ciudad ha colaborado de forma fantástica. Hemos ido por la calle haciendo fotos, para recoger dos mil abrazos; en la calle, el mercadillo, el parque, la cafetería: son 4.000 personas que vendrán a verse en las fotos de la exposición. Celebrar el 2.000 cumpleaños de Jesús, no sólo en la Iglesia, sino en la calle a través del arte y la música, es nuestro objetivo, dice María Aranzazu.

I.V.