RetrocesoA&ONº 234/16-XI-2000SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

Usura, Bancos y ética

El objetivo de una institución de crédito es el de administrar, de manera atenta, los recursos que se le han confiado para apoyar la actividad económica de familias, empresas, instituciones y organismos que recurren a su mediación. De aquí se deriva la importancia del sistema bancario, así como la responsabilidad de quien lo gestiona, en relación con personas, familias y grupos sociales que requieren sus servicios. De hecho, si bien tiene que perseguir sus propios objetivos institucionales, una empresa bancaria no puede perder de vista la referencia a los valores éticos que presiden los diferentes aspectos del actuar humano. Si un Banco sólo se orienta a perseguir el máximo beneficio para sí, sin tener en cuenta estas instancias superiores, deja de ser un instrumento de crecimiento y de desarrollo para la comunidad, para convertirse más bien en un elemento de peso que frena.

La doctrina de la Iglesia afirma la prioridad del factor humano sobre las finalidades financieras y de crédito propias de todo Banco. Por desgracia, no se puede olvidar que existen también hoy formas desviadas de crédito, capaces de poner en peligro, no sólo actividades empresariales o propiedades familiares, sino incluso la vida misma de las personas que han caído en este perverso remolino. En otras ocasiones ya he tenido la posibilidad de subrayar las dificultades y el malestar en que acaban encontrándose quienes son víctimas de la especulación ligada a formas ilícitas de crédito.

(11-XI-2000)