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B.R.M.En el cuarto aniversario de su erección canónica y en la fiesta del santo cartagenero Leandro, la Universidad Católica San Antonio, de Murcia, dió por abierto, de una forma solemne, este curso académico. Y lo hizo, por primera vez, con todos sus títulos oficiales homologados. En el curso 2000-2001, más de 4.500 alumnos realizarán estudios superiores, y saldrán los primeros licenciados con la carrera íntegramente cursada en la UCAM. Su Gran Canciller, monseñor Manuel Ureña, obispo de Cartagena-Murcia, señaló cómo la Universidad Católica nació muy sencilla, pero ha ido consolidándose. Destacó la subida constante de alumnos, de 600 que había al principio, a cerca de 5.000 en el cuarto año de andadura. La Eucaristía fue oficiada por el Nuncio en España, el obispo de Cartagena monseñor Ureña, el arzobispo metropolitano de Granada, monseñor Antonio Cañizares, y monseñor Javier Azagra, obispo emérito de Cartagena. Tras la Misa, tuvo lugar el acto académico, en el mismo templo de esta institución, Los Jerónimos, transformado en Aula Magna. Estaban presentes las autoridades más decisivas en la trayectoria de la Universidad, su Presidente, don José Luis Mendoza, el Rector, donAntonio Montoro, el Secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, don Jorge Fernández Díaz, el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, don Ramón Luis Valcárcel, el Consejero de Educación del Gobierno regional, don Fernando de la Cierva. |
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DEFENSA DE LA VERDAD
En su discurso, el Rector de esta Universidad señaló cómo la UCAM implica una cultura para hacer Universidad, que rescata los valores esenciales que han marcado desde siempre la eficacia de la acción docente. Don Antonio Montoro aseguró que la Católica necesita afianzar su singularidad diferencial y consolidarse como referente de un modelo universitario claramente definido. A continuación cedió la palabra al Nuncio en España quien dictó una interesante lección inaugural titulada: La Diplomacia de la Santa Sede, ayer y hoy, en la que expuso la noción y características de la diplomacia, y los conceptos precisos de Iglesia católica, Ciudad del Vaticano y Santa Sede, y el funcionamiento de la diplomacia pontificia. Destacó cómo el Vaticano no tiene, por supuesto, divisiones militares, no tiene fuerzas de guerra, pero tiene un enorme potencial de paz: el de su mensaje; tiene su palabra, su conocimiento de la Humanidad. Más eficaces que las divisiones militares son las ideas, es la cultura. Éstas revolucionan la sociedad y mejoran la condición de vida del hombre. Aquí se sitúa la diplomacia de la Santa Sede. Monseñor Monteiro de Castro definía la diplomacía pontificia como el sistema que, teniendo presentes la misión de la Iglesia, las normas del Derecho Eclesiástico, del Derecho Internacional y los legítimos usos y costumbres de los pueblos, procura, mediante el consenso, asegurar la armonía, la cooperación, la prosperidad y la paz de los pueblos. Esta diplomacia, en sentido amplio, comentó se remonta a los primeros siglos de la Iglesia. Si cuando Juan Pablo II fue elegido Papa, la Santa Sede mantenía relaciones diplomáticas con 85 países,actualmente las tiene con 173, y con multitud de organizaciones supranacionales como la ONU, la FAO y la UNESCO. El representante del Papa en España definió la misión de la Universidad como sacra, ya que su función es ayudar a la Humanidad a descubrir la verdad: Una Universidad católica no puede conformarse con transmitir conocimientos empíricos sobre el hombre; debe buscar su significado último, abarcar la dimensión religiosa, espiritual y moral de la persona. Después, tomó la palabra el Presidente de la UCAM, quien, en el pasado Jubileo de las Familias, en Roma, presentó las ofrendas ante el Papa, junto a su mujer y sus 13 hijos. Don José Luis Mendoza agradeció todo el esfuerzo realizado en estos últimos años por las personas que trabajan en la UCAM y por sus alumnos. La mano de Dios dijo está presente en esta Universidad: lo que parecía abocado al fracaso es hoy, para mayor Gloria de Dios, una realidad consolidada. Destacó asimismo, el importante papel de la UCAM en lo que se refiere a la investigación, en especial los tres Premios Nacionales obtenidos por los profesores-investigadores de la Universidad. Monseñor Ureña resaltó cómo esta institución, propone un humanismo basado en el Evangelio, que defiende la verdad y la dignidad de la persona humana. Y añadió: La UCAM se mueve en un marco general muy importante, que es la fe cristiana y católica. |