RetrocesoA&ONº 235/23-XI-2000SumarioDesde la feContinuar

GENTES

RICARDO BLÁZQUEZ, OBISPO DE BILBAO

"Nuestra historia ha estado convulsionada por el terrorismo. La condena del terrorismo ha sido clara y nítida desde el principio. Pero tenemos que reconocer que nuestras iniciativas no han tenido el aliento profético ni el coraje evangélico necesarios para alumbrar una sociedad reconciliada y en paz. También pedimos perdón porque nos han faltado suficientes gestos de cercanía y de defensa pública de las víctimas, y porque tampoco hemos asistido suficientenmente a quienes se sienten amenazados y sufren las consecuencias de la falta de libertad. Un factor principal para la pacificación del País Vasco pasa por la memoria y el respeto de las víctimas del terrorismo, y el apoyo afectivo y efectivo mayor posible a las personas y grupos amenazados".

JORGE FERNÁNDEZ, SECRETARIO DE ESTADO PARA LAS CORTES

"Hay que apostar clara y decididamente por un mundo mejor, un mundo más justo, más humano, más solidario, un mundo donde todos los derechos, de manera muy especial el derecho a la vida, se defiendan con firmeza y con convicción.

La Universidad no puede limitarse a ser un sujeto pasivo en esta sociedad, pues los desafíos que ésta presenta nunca son los mismos. Las misiones básicas de la Universidad siguen siendo las mismas: transmisión de cultura, investigación científica y formación de hombres de ciencia".

ANTONIO CAÑIZARES, ARZOBISPO DE GRANADA

"El cáncer que está corroyendo a los cristianos es su distancia, su desafección e incluso a veces hasta el rechazo de la Iglesia, de esta Iglesia: la real, la única que existe.Cuando se vive sin sentirse Iglesia, cuando no amamos sin fisuras a esta Iglesia concreta, difícilmente se puede aceptar a Cristo que es inseparable de la Iglesia... En las familias se habla poco de Dios, y menos a Dios. Se cae en un acomplejamiento ante todos los ataques a la familia para disolverla o debilitarla. No podemos resignarnos, porque la familia es el futuro de la Humanidad... Hay demasiada timidez. Se confunde el respeto con la privacidad de la fe, que es anticristiana. No imponemos elEvangelio, pero, por amor a los hermanos, estamos obligados ofrecérselo".