RetrocesoA&ONº 235/23-XI-2000SumarioLa vidaContinuar
Libros de interés
El viento sólo se lleva las palabras que no son capaces de penetrar en la conciencia de los hombres ni de hacer que la vida ratifique el pensamiento. Los libros son testimonio, y, a la vez, herencia. Ya tenemos, en una cuidada edición de la BAC, las Actas del Primer Congreso Católicos y vida pública, que se celebró el mes de noviembre del pasado año. Cerca de mil páginas que se adentran en los muy diversos aspectos de la presencia de los católicos en la vida poítica, social, cultural, económica. La relevancia de este texto es múltiple. No sólo se circunscribe a la calidad de las ponencias y comunicaciones seleccionadas, que la tienen, y mucha, sino que es capaz de generar nueva vida social de presencia, frente a las tendencias reduccionistas de la fe en ámbitos connaturales a su propia dinámica.

Los Congresos Católicos y vida pública son ya, en la historia y para la historia de la Iglesia y de la sociedad, en nuestro país, una actualización de los Congresos católicos del siglo pasado, que fueron capaces de regenerar la presencia cristiana en las grandes obras apostólicas, en las grandes empresas que concluyeron, algunas de ellas, con la fecundidad del martirio por la causa de la fe. Si la Fundación Universitaria San Pablo-CEU y la Asociación Católica de Propagandistas continúa fiel a las raíces de su propia historia, nos auguramos un futuro de pensamiento y de acción, que se traduzca no sólo en el debate, en la confrontación de ideas, y de éstas y la vida, sino en la audacia de obras apostólicas de carácter cultural que sean capaces de marcar un antes y un después. Para esta labor, que está basada en el aliento de la oración, se necesitan personas aglutinadoras, generadoras de una comunión fecunda, de la comunicación de la experiencia de una gracia encarnada que es capaz de restaurar todo en Cristo. No es cuestión de nostalgia, es propiedad de un sentido común anclado en los amarres de una historia, la de nuestra España, que es asumida y entendida como el tiempo oportuno. Don Alfonso Coronel de Palma, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, respecto a la finalidad de estos Congresos, lo ha dejado muy bien escrito en las palabras introductorias de este texto:Pretendemos hacer todo ello desde el más sano realismo, aquel que nos lleva a criticar alguna de las situaciones actuales, pero también —¿por qué no decirlo?— a congratularnos y alabar otras. Con ello hacemos propio el aliento del cardenal Herrera, que decía: "¡No sólo lamento, sino acción!" Nuestra acción brota de la esperanza. Queremos ser testigos de la misma, como nos ha recordado magníficamente el último Sínodo de los Obispos.

José Francisco Serrano