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Si hablamos de 30.000 personas sin techo, de 1 millón de personas mayores de 65 años insuficientemente atendidos, o de 8 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza, no hablamos de números, sino de problemas humanos, cada uno de ellos grave e importante. No hay que perder la dimensión humana: son personas a las que tenemos que ayudar.
¿Qué destacaría de las conclusiones de la Memoria del año 99? Una de las cosas más importantes es el aumento de los recursos de Cáritas, que ha pasado de 19.000 millones en el año 98, a más de 24.000, un 20% de aumento, que se produce en gran parte debido a la generosidad española, porque el 70% de las ayudas que se reciben llegan de la sociedad, y el 30% de fondos públicos. Esto es muy importante, porque indica un grado de sensibilidad muy grande, y también un reconocimiento y un grado de confianza en nuestra institución para entregarnos ese dinero. |
| Otro punto importante es el aumento de las personas que trabajan en Cáritas, tanto voluntarios como profesionales. Por un despiste, no se incluyeron en el cómputo de voluntarios los de la diócesis de Madrid, y en Madrid hay 7.000 voluntarios. Así que, en total, hay 64.574 voluntarios de Cáritas en España.
Además, el año pasado, y durante mucho años, los servicios asistenciales eran el primer programa en cuanto a número de recursos dedicados. Este año el puesto ha estado ocupado por la cooperación internacional, porque ha sido un año especialmente catastrófico. Un hecho insólito ha sido la concesión a Cáritas del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, que supone una satisfacción evidente. Hay mucha gente que cree que nos merecemos este Premio, pero yo creo que cumplimos el deber de todo cristiano: ayudar a las personas que lo necesitan. La verdad es que fue una sorpresa, porque el jurado lo decidió por unanimidad. ¿Por qué cree que Cáritas tiene ese reconocimiento especial? Yo creo que Cáritas, durante muchos años, ha destacado por la eficacia de su acción y porque los gastos de administración son muy pequeños. Esto es debido a que, al ser una organización integrada en la Iglesia católica, tenemos personas, religiosos, misioneros, delegaciones, repartidos por todo el mundo. Cuando surge un problema, por ejemplo, en Honduras, no tenemos que comprar coches, mandar gente , porque está Cáritas Honduras, con la que colaboramos. Eso garantiza que más del 90% de los recursos vayan a las necesidades. Además estamos tratando con personas de una cualificación moral excepcional. Cuando nos dirigimos a una Cáritas del tercer mundo sabemos que el Presidente es siempre un obispo. Eso es una garantía plena de que allí no hay desviaciones de los fondos. 1999 ha sido para Cáritas un año muy importante en cuanto a comunicación: el programa en Cope El Espejo de Cáritas; una agencia de noticias; reformas en la revista Cáritas Muchas cosas de las que hacíamos eran desconocidas para la mayor parte de la gente. Nos dimos cuenta de que nuestro servicio de comunicación no llegaba a donde tenía que llegar. Hemos intensificado la comunicación, para tener mayor presencia. |