RetrocesoA&ONº 236/30-XI-2000SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

El mayor desafio

Hoy más que nunca, el apostolado de los laicos es indispensable para que el Evangelio sea luz, sal y levadura de una nueva Humanidad. El Jubileo invita a todos a un serio examen de conciencia, y a una renovación espiritual perdurable, para realizar una acción misionera cada vez más incisiva. Los testigos de Cristo están llamados esencialmente a llevar la luz del Evangelio a los centros vitales de la sociedad.

La santidad sigue siendo el desafío más grande para los creyentes. Debemos ser gratos al Concilio Vaticano II, que nos ha recordado que todos los cristianos están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad.

No tengáis miedo de aceptar este desafío: ¡sed hombres y mujeres santos! No olvidéis que los frutos del apostolado dependen de la profundidad de la vida espiritual, de la intensidad de la oración, de una formación constante y de una adhesión sincera a las directrices de la Iglesia.

¡Si vivís el cristianismo de veras, podréis incendiar el mundo!

(26-XI-2000)