RetrocesoA&ONº 236/30-XI-2000SumarioTestimonioContinuar
Una nueva familia monástica: Monjas de Belén, de la Asunción de la Virgen y de San Bruno
Nacidas de la fe de la Iglesia
Las Monjas de Belén, de la Asunción de la Virgen, y de San Bruno, son una nueva familia monástica. Además de la rama femenina, la más antigua, existe una masculina, más reciente. Nacieron de la fe de la Iglesia en la Asunción de la Virgen María. La primera inspiración la recibieron un grupo de peregrinos que asistía, en la plaza de San Pedro, a la solemne celebración en la que el Papa Pío XII definía el dogma de la Asunción corporal de María a los cielos. Hoy cuentan con unos 500 miembros. Tienen monasterios en Francia, Bélgica, Italia, España, Austria, Alemania, Israel, Estados Unidos, Argentina, Canadá, Lituania, Chile y Polonia. Se preparan otros en Checoslovaquia, Suiza italiana, Méjico y Filipinas.

Actualmente tenemos en nuestro país una de esas comunidades. Viven en el monasterio de Santa María Reina, de Sijena (Huesca). Este antiguo monasterio de la Orden de San Juan de Jerusalén, fundado en 1184 por la reina doña Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, sigue siendo propiedad de la Orden sanjuanista, que tiene dos comunidades en Barcelona. Conviene advertir que las Hermanas de Belén son totalmente ajenas a las polémicas suscitadas con ocasión del patrimonio artístico de este monasterio, trasladado o vendido a Cataluña. La presencia de la comunidad de Belén en dicha localidad de Huesca está contribuyendo a la conservación del edificio y, sobre todo, a mantener vivo el género de vida monástica al que debe su origen y su perduración.

En el discurso reciente del Papa Juan Pablo II a los capitulares de estas comunidades monásticas les decía: Vuestra familia monástica, en sus dos ramas, se propone seguir a Cristo, inspirándose en una espiritualidad del monaquismo oriental y occidental, particularmente en la sabiduría de san Bruno. En la escucha asidua del Evangelio, y siguiendo el ejemplo de la Virgen María, queréis entregaros a Dios en una vida de soledad, silencio, oración y contemplación. Os animo a vivir plenamente vuestra entrega al Señor en el amor a la Iglesia y la fidelidad a sus normas, así como en la comunión con el Sucesor de Pedro, manteniendo relaciones de confianza con los obispos de las diócesis donde están implantadas vuestras comunidades.

La comunidad de Hermanas de Belén de Sijena está integrada actualmente por 35 personas, incluidas las novicias. Proceden de todas las regiones de España, y de otros países. Hay muchas jóvenes que se disponen a solicitar su incorporación en esta Familia de monjas contemplativas de Belén. Sorprende sobremanera que, en una época de sequía de vocaciones para la vida consagrada como la nuestra, surjan tantas vocaciones para esta familia monástica. Hacer posible su presente y su futuro en España no depende sólo de la respuesta de estas hermanas a la llamada de Dios, depende también de la colaboración de las diócesis, es decir, de la colaboración de todas nuestras comunidades cristianas.

En el actual recinto del monasterio es difícil dar cabida a las nuevas postulantes. Para responder al estilo de vida de esta familia contemplativa se necesita edificar más celdas de soledad (ermitas), donde cada hermana ora, lee y trabaja durante 20 horas diarias (que incluyen el descanso y la comida), en soledad y silencio, durante toda la semana. Salen únicamente para los oficios litúrgicos (las 4 horas diarias restantes). El domingo, una comida comunitaria, una larga marcha fraterna y un encuentro espiritual reúnen a la comunidad. Además de la parte del monasterio dedicada a la acogida, es preciso edificar otro recinto dedicado a la más total soledad, alejado de toda posible interferencia exterior.

Las hermanas son verdaderamente pobres; viven del trabajo manual decorando cerámica; pero esto no es suficiente para dotar a este monasterio de las dependencias indicadas. Su presencia en España es una gracia especial de Dios para la Iglesia que peregrina en esta tierra; pero es también una llamada que Dios nos dirige a todos nosotros. Sería muy importante prestar una ayuda económica a esta comunidad; hay un programa de obras necesarias, y esto no puede realizarse sin el apoyo de todos los fieles. Os animo a que las ayudéis (pueden enviar donativos a: IBERCAJA nº: 2085-2516-8503-00311524). Monasterio de Sijena, 22231 Villanueva de Sijena (Huesca). Teléfono 974-57-81-58.

La vida monástica de estas hermanas nos recuerda la vocación y misión de toda la Iglesia, como Iglesia orante, entregada a alabar a Dios Padre, imitando a Cristo, unida a Él, con la gracia del Espíritu Santo; pero es también una invitación especial a todos los que pueden ayudar, poco o mucho, para hacer posible la misión de este monasterio en la Iglesia de Dios.

+ Elías Yanes
Arzobispo de Zaragoza