RetrocesoA&ONº 229/12-X-2000SumarioDesde la feContinuar
Impresiones de un miembro del Jurado Juvenil
Llegan de todas partes, personas que nada tienen en común excepto un apasionado amor: el Cine. Pero cine de verdad. Y llegan a una ciudad que enamora, llena de matices: San Sebastián. Este año el festival ha estado compuesto por varias secciones: La sección oficial; Zabaltegui; Made in spanish; La generación de la televisión; y dos retrospectivas, dedicadas a Bernardo Bertolucci (Se hacen muchas películas y poco cine) y Carol Reed, respectivamente.

El nivel de este año no ha superado al del año pasado según los expertos. En general, hay ideas muy buenas y originales que demuestran que no todo está hecho; pero en ocasiones se observan ideas desperdiciadas a la hora de su ejecución. Todas o casi todas las películas del festival tienen una gran labor de guión.

En cuanto a la temática, las películas tratan con exceso el tema de la violencia y del sexo. Un buen tratamiento consistiría en no abordarlos como tópicos, y vulgarizarlos. Y eso es lo que pasa en más de una película de este año. Hay que conseguir que el tratamiento de estos temas refleje la realidad. Claro que la realidad a menudo es violenta, pero no en todos los Institutos muere un adolescente a manos de otro adolescente.

Al ser jurado juvenil se tiene la posibilidad de ver muchas películas. El único inconveniente es que hay que ver un número determinado. Sería mejor verlas todas para poder juzgar mejor, porque el hecho de que te den una lista de películas que es obligatorio ver coarta un poco tu libertad como jurado. Además, si no puedes verlas a cierta hora, ya no las ves. Las ventajas de este método son que, a veces, las sesiones son sólo para el jurado juvenil. Al día se ven cuatro películas.

Sin duda, el hecho de poder hablar con los actores y los directores de las películas que se ven ayuda a comprender mejor el filme. Lo que más llama la atención es la juventud de los directores y la presencia de grandes figuras del cine en producciones pequeñas, donde el director es novel, por ejemplo Lauren Bacall, Silvia Munt o Harvey Keittel. Está claro que la gente joven tiene mucho que decir tanto en el cine español como internacional.

Se hacen muchas buenas películas que nunca llegan a las carteleras españolas. Muchas veces la única manera de verlas es en un festival de cine. Todas las películas son en versión original y, a pesar de que tenemos muy buenos dobladores en nuestro país, nunca es comparable una película doblada a una en versión original. En esta se oyen cosas que en una película doblada se pierden.?

La idea de un jurado juvenil en un festival da la oportunidad de ver un cine distinto, y no sólo quedarte con el cine de tu país y el cine americano. El cine de los festivales es un cine de autor, más expresivo. En cambio, el cine comercial es más impersonal.

Blanca Castro