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Entrevista al Presidente diocesano de Cursillos de Cristiandad de Madrid, Eugenio Pérez Fraile
¡Ánimo! ¡Ultreya! ¡Adelante!
Es ésta la voz de aliento con que se sienten identificados los cursillistas. Recientemente el movimiento de Cursillos de Cristiandad celebró en Roma, junto a Juan Pablo II, la III Ultreya Mundial. Miembros procedentes de todas las partes del globo se acercaron a Roma para ganar el Jubileo en la Ciudad Eterna y escuchar lo que el Papa les quería decir. Alfa y Omega entrevista al Presidente diocesano de Cursillos de Cristiandad de Madrid, Eugenio Pérez, sobre la vida de este movimiento hoy:
Benjamín R. Manzanares

Procedentes de los cinco continentes —desde Corea, Filipinas, México, Brasil, Estados Unidos, Portugal, y un largo etc.—, miembros del movimiento de Cursillos de Cristiandad participaron en Roma, el pasado 29 de julio, en su III Ultreya Mundial. Tras la celebración eucarística, presidida por el Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, cardenal Stafford, el Papa Juan Pablo II dirigió a todos los asistentes en la Plaza de San Pedro un discurso que quedo más que grabado. Es esta experiencia la que nos va a alimentar de vida durante este año, nos comenta don Eugenio Pérez. Aunque lo que más le ha marcado a él fue lo que diría días después a los jóvenes: Si sois lo que tenéis que ser, prenderéis fuego al mundo entero. Ésta es la vivencia que Eugenio tuvo en la última Ultreya Mundial: La necesidad de ser lo que tenemos que ser aquí en Madrid, donde somos evangelizadores.

Aquella cálida tarde romana Juan Pablo II dio gracias al Señor por cuanto ha realizado y sigue realizando este movimiento en la Iglesia. Cursillos de Cristiandad es un movimiento de pastoral de vanguardia, en definitiva esencialmente evangelizador, en los ambientes concretos en los que se mueve. Como dice Eugenio, aquel compañero de trabajo que no es feliz, que vive situaciones difíciles, quizá sólo me tiene a mí para encontrar a Cristo. Se trata de cambiar los ambientes según el Evangelio, pero cambiando antes las personas. El coordinador Sebastián Gaya lo resume así: Cambiar al hombre, para que el hombre cambie las estructuras. Cambio que sólo lo puede dar Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Ante la situación actual de indiferentismo, secularismo y ateísmo —descrita por el Papa—, que desafía al creyente, el método del cursillo quiere contribuir a cambiar en sentido cristiano los ambientes donde las personas viven y actúan, mediante la inserción de , que han llegado a serlo gracias a su encuentro con Cristo. A este objetivo tienden los tres días del de cristiandad, durante los cuales un equipo de sacerdotes y laicos, sostenidos por la oración y ofrecimiento de sacrificios por parte de los demás miembros del movimiento, comunica las verdades fundamentales de la fe cristiana, especialmente de modo .

Este movimiento surgió en Mallorca a principios del año 1949, de un grupo de jóvenes de Acción Católica que estaban orientados por su director espiritual, don Sebastián Gaya, sacerdote de la diócesis de Mallorca. En realidad, nació de aquella famosa peregrinación de los jóvenes en los años 40 a Santiago de Compostela. Monseñor Hervás, obispo de Mallorca en aquella época, animó y respaldó la labor evangelizadora que se veía en este grupo. Cursillos de Cristiandad es un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio a los hombres de nuestro tiempo, dice Juan Pablo II.

Lo que empezó siendo una pequeña semilla sembrada en España, hoy, medio siglo después, ha permitido a más de seis millones y medio de personas, de toda edad y condición, vivir la gozosa experiencia de un cursillo. El cursillo empieza un jueves por la tarde y acaba un domingo por la tarde. En estos tres días se busca, a través de la experiencia fraternal del ser Iglesia, ayudar a los que hacen el cursillo a descubrir quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, a descubrir que somos hijos del Padre.

En España, se realizan 14 cursillos al año, con un promedio de 25 nuevos cursillistas (estudiantes mayores de 18 años, amas de casa, empresarios, etc.) cada fin de semana. Cuando se trata de alquien que viene de una parroquia o comunidad viva, le decimos que vuelva allí a revitalizarla con su encuentro del fin de semana, pero si se trata de gente que no tiene un lugar concreto, les ofrecemos las experiencias comunitarias de la y la reunión de grupo, los dos encuentros semanales característicos de este movimiento, comenta el Presidente diocesano de Cursillos de Cristiandad de Madrid.

Desde aquel día con el Papa, Eugenio desea responder a su llamada, dirigida a todos: Muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo, que por desgracia se alejan de Dios, esperan de vosotros la luz de la fe que les ayude a redescubrir los colores de la existencia y de la alegría de sentirse amados de Dios. Por último, el sucesor de Pedro les exhortó a continuar: ¡Ánimo! ¡Ultreya! ¡Adelante!