RetrocesoA&ONº 230/19-X-2000SumarioUsted tiene la palabraContinuar
Libros de interés
La renacida editorial Cristiandad nos presenta, en una nueva etapa cargada de esperanza de la mejor teología y del más auténtico diálogo fe-cultura, un volumen que se ha hecho ya, en su corta vida, imprescindible para conocer el magisterio de Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia. El libro, titulado Hombre y mujer los creó, recoge las catequesis de Juan Pablo II, referidas al matrimonio y la familia, desde el año 1979, preparatorio del Sínodo de obispos sobre los deberes de la familia cristiana, hasta 1984. Además de la cuidada traducción de las catequesis pontificias, los editores han sido capaces de reunir una constelación muy destacada de especialistas en teología del matrimonio y de la familia, encabezados por el obispo Presidente de la Subcomisión de Familia y Vida, de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Juan Antonio Reig, quien señala que no se piense que, por ser un verdadero libro, deja de ser una catequesis; todo lo contrario, la sistematicidad que sigue el modo de enfocarlo desde una cuidada exégesis de la Escritura y la forma de enlazarlo con la vida del hombre actual hace, de este auténtico tratado sobre el matrimonio y la familia, una catequesis soberbia. El paralelo de esta obra se ha de buscar en las grandes homilías ptrísticas de san Cirilo de Jerusalén, san Juan Crisóstomo, san Ambrosio o san Agustín.
No sobran en el panorama de la teología moral en lengua española, desde una sólida configuración de un pensamiento filosófico que tenga claro cuál es el norte de la dignidad de la persona desde el momento de su concepción y que tenga confianza en el magisterio de la Iglesia, los tratados sobre esa nueva ciencia denominada Bioética. El dominico profesor Niceto Blázquez nos sorprende con su último trabajo sistemático Bioética. La nueva ciencia de la vida, dentro de la colección de Estudios y ensayos de la BAC. Desde que Potter y Hellegers sistematizaran académicamente y asentaran los canales de la ciencia de los orígenes de la vida, sin olvidar la polarización del enfoque actual de la bioética de la mano de Engelhardt, el acercamiento a una reflexión sobre esa dimensión necesaria e insustituible sobre los procesos de trabajo en los primeros momentos del ser vivo es más necesario que nunca. Máxime cuando nos estamos refiriendo a un conjunto de procesos científicos y técnicos que están marcados más bien por una línea de crédito en un futuro, en muchas ocasiones, excesivamente optimista sobre sus posibilidaes y repercusiones sociales. El futuro, para serlo de verdad, debe tener en cuenta todas las dimensiones del actuar moral.

José Francisco Serrano