|
|
|
|
ESTUDIANTES DEL ANTIGUO BACHILLERATO
Antes de exponerle el objeto de esta carta, creo debo presentarme. Me llamo Leticia Fole Vázquez, soy huérfana de padre, tengo 23 años, estudiante de tercero de BUP y COU. Este año me he matriculado en Literatura Española y Latín de tercero de BUP, que de aprobarlas este año obtendría el título de bachiller, y me he matriculado en COU. Estudio en el INGABAD de La Coruña, Centro de Educación a Distancia. De ser este año el último curso del antiguo bachillerato, surge el problema: ¿Qué hacemos los estudiantes del antiguo bachillerato? Pertenecemos a un grupo de estudiantes que ha conseguido llegar casi a la Universidad con grandes sacrificios económicos, alternando en muchos casos los estudios con el trabajo y siempre dedicando a ello los ratos de diversiones o descanso. Por otra parte, nuestra influencia política y social, al igual que nosotros, es modesta. ¿Cuáles son nuestros deseos? He leído en el semanario Alfa y Omega su trabajo sobre el Plan de Estudios actual y de ahí la petición. ¡Qué gran favor! que dedicara su atención periodística al estudio de nuestro tema, promocionando un estado de opinión que ayudase a solucionar el problema de unos modestos estudiantes que temen que su continuo sacrificio, en la mayoría de los casos trabajo de muchos años, haya sido inútil por una injustificada solución del Ministerio de Educación y Ciencia. Leticia Fole Vázquez |
| UNA LECCIÓN DE COHERENCIA
Quisiera felicitar a través de su periódico a don Jesús Pedroche (Presidente de la Asamblea de Madrid) por su honradez y valentía. Ha demostrado ser un hombre valiente al rechazar votar a favor de lo que su conciencia no aprueba, y además ha manifestado que asume las consecuencias de su actuación. Votar en contra de la equiparación de las parejas de hecho con el matrimonio no es políticamente correcto, y el señor Pedroche se ha jugado su futuro político por seguir el dictado de su conciencia, como ya hiciera el socialista Paco Vázquez con la Ley del Aborto. Buena para muchos compañeros de política. Sólo espero que la actuación de estos políticos cunda, y el miedo a perder el puesto sea superado por la valentía de actuar en conciencia.Espero que el PP no le sancione, sería señal de a qué nivel hemos llegado. Aníbal Cuevas. Madrid LITERATOS CONVERTIDOS Estimado amigo: en la página 22 del Alfa y Omega del 5 de octubre pasado, se dan nombres de literatos anglosajones recientemente convertidos. Falta uno: Ernest Jünger, muerto recientemente, ultracentenario. Sus amistades más próximas se sorprendieron al encontrar presidiendo los funerales al párroco del lugar. No será difícil encontrar en Herder Korrespondenz, Orientierung, The Tablet y otras revistas y comentarios al respecto. José Escalera, SJ ALEJANDRO SANZ ME HA DESILUSIONADO Soy una chica de 19 años. Hasta hace bien poquito me consideraba fan de Alejandro Sanz , pero ahora me da vergüenza sólo el reconocerlo. Me parece patético su último videoclip. ¿Qué se ha creído?; ¿qué intenta demostrar sus problemas psicológicos o sexuales? Yo diría que más bien el vídeo de El alma al aire es una basura o que el alma está en un huracán, porque si se piensa que haciendo esa porquería va a vender más, está muy equivocado. En pocas palabras: me ha decepcionado. Lucía Herrero. Madrid BIOÉTICA No me extraña que los biotecnólogos anden éticamente desmadrados cuando algunos especialistas de dentro de la Iglesia brillan por su ambigüedad. Me refiero al artículo que ha publicado el director de la cátedra de Bioética de la Universidad Comillas sobre el caso del niño fabricado in vitro para curar a su hermana. Muy mucho se cuida el teólogo de no decir nada que contradiga abiertamente la doctrina de la Iglesia. Pero al mismo tiempo subraya de tal modo la maravilla de lo que puede conseguirse con estas técnicas inmorales, que no contribuye a iluminar éticamente la cuestión. Y, desde luego, no aparenta valorar la relevancia que la ética cristiana atribuye a los abusos que suponen estas técnicas de procreación artificial: la despersonalización de la concepción, los riesgos abortivos, la selección eugenésica, la congelación de embriones, etc. Para él es éticamente admisible que una pareja intente concebir un hijo para poder curar a un hermano, siempre que se asuma el compromiso de asumirlo y quererlo en todo caso. ¿No le parece necesario además que no lo conciban artificialmente? Y ¿cómo silencia, en este caso, a los otros 14 embriones que no han sido asumidos y amados, sino "eliminados"? ¿Cómo es posible que, unas líneas más adelante, mencione la oposición de la Iglesia a estos abusos, y él no la tenga en cuenta al emitir su dictamen? María Josefa Pérez Molina |