|
|
|
Patriarcas que fuísteis la semilla/ del árbol de la fe en siglos remotos,/ al vencedor divino de la muerte/ rogadle por nosotros.
Profetas que rogásteis inspirados/ del porvenir el velo misterioso,/ al que sacó la luz de las tinieblas/ rogadle por nosotros. Almas cándidas, Santos Inocentes,/ que aumentais de los ángeles el coro,/ al que llamó a los niños a su lado/ rogadle por nosotros. Apóstoles que echásteis en el mundo/ de la Iglesia el cimiento poderoso,/ al que es de la verdad depositario/ rogadle por nosotros. Mártires que ganásteis vuestra palma/ en la arena del circo, en sangre rojo,/ al que os dió fortaleza en los combates/ rogadle por nosotros. Vírgenes semejantes a azucenas,/ que el verano vistió de nieve y oro,/ al que es fuente de vida y hermosura/ rogadle por nosotros. Monjes que de la vida en el combate/ pedistéis paz al claustro silencioso,/ al que es iris de calma en las tormentas/ rogadle por nosotros. Doctores cuyas plumas nos legaron/ de virtud y saber rico tesoro,/ al que es caudal de ciencia inextinguible/ rogadle por nosotros. Soldados del Ejército de Cristo,/ Santas y Santos todos,/ rogadle que perdone nuestras culpas/ a Aquel que vive y reina entre nosotros. Gustavo Adolfo Bécquer * * * Yo voy escribriendo a todas las Iglesias, y a todas les encarezco los mismo: que moriré de buena gana por Dios, con tal que vosotros no me lo impidáis. Os lo pido por favor: no me demostréis una benevolencia inoportuna.Dejad que sea pasto de las fieras, ya que ello me hará posible alcanzar a Dios. Soy trigo de Dios, y he de ser molido por los dientes de las fieras, para llegar a ser limpio pan. De nada me servirían los placeres terrenales ni los reinos de este mundo.Prefiero morir en Cristo Jesús que reinar en los confines de la tierra. Se acerca ya el momento de mi nacimiento a la vida nueva. Por favor, hermanos, no me privéis de esta vida. San Ignacio de Antioquía |