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LA REVELACIONDE DIOS, COMPLETAMENTE REALIZADA EN JESUCRISTO
- La fe exige que se profese que el Verbo hecho carne (...) es la fuente participada, pero real, de toda la revelación salvífica de Dios a la Humanidad, así como la perfección de la misma. Es, por tanto, contraria a la fe de la Iglesia la tesis del carácter limitado, incompleto e imperfecto de la revelación de Jesucristo, que sería complementaria a la presente en otras religiones. - Debe ser firmemente sostenida la distinción entre la fe teologal y la creencia en las otras religiones. Si la fe es la acogida en la gracia de la verdad revelada, que permite penetrar en el misterio, favoreciendo su comprensión coherente, la creencia en las otras religiones es esa totalidad de experiencia y pensamiento que constituyen los tesoros humanos de sabiduría y religiosidad que el hombre, en su búsqueda de la verdad, ha ideado y creado en referencia a lo divino y absoluto. - La tradición de la Iglesia reserva la calificación de textos inspirados a los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento, en cuanto inspirados por el Espíritu Santo. Los libros sagrados de otras religiones, que de hecho alimentan y guían la existencia de sus seguidores, reciben del misterio de Cristo aquellos elementos de bondad y gracia que están presentes en ellos. |
| JESUCRISTO, CON EL PADRE Y EL ESPIRITU SANTO, UNICO SALVADOR DE LOS HOMBRES
- Debe ser firmemente creída la doctrina de fe que proclama que Jesús de Nazaret, hijo de María, y solamente Él, es el Hijo y Verbo del Padre. Es contrario a la fe cristiana introducir cualquier separación entre el Verbo y Jesucristo: Jesús es el Verbo encarnado... Cristo no es sino Jesús de Nazaret... También es contrario a la fe católica introducir una separación entre la acción salvífica del Logos en cuanto tal y la del Verbo hecho carne. Por tanto, no es compatible con la doctrina de la Iglesia la teoría que atribuye una actividad salvífica al Logos como tal en su divinidad, que se ejercitaría más allá de la humanidad de Cristo, también después de la encarnación. - Debe ser firmemente creída la doctrina de fe sobre la unicidad de la economía salvífica querida por Dios Uno y Trino, cuya fuente y centro es el misterio de la encarnación del Verbo, mediador de la gracia divina en el plan de la creación y de la redención, recapitulador de todas las cosas. La hipótesis de una economía del Espíritu Santo con un carácter más universal que la del Verbo encarnado, crucificado y resucitado... es contraria a la fe católica, que, en cambio, considera la encarnación salvífica del Verbo como un evento trinitario. - Debe ser firmemente creída, como dato perenne de la fe de la Iglesia, la proclamación de Jesucristo, Hijo de Dios, Señor y único salvador, que en el acontecimiento de su encarnación, muerte y resurrección ha llevado a cumplimiento la historia de la salvación, que tiene en Él su plenitud y su centro. Debe ser, por lo tanto, firmemente creída como verdad de fe católica que la voluntad salvífica universal de Dios Uno y Trino es ofrecida y cumplida una vez para siempre en el misterio de la encarnación, muerte y resurrección del Hijo de Dios. Serían contrarias a la fe cristiana y católica aquellas propuestas... que contemplen una acción salvífica de Dios fuera de la única mediación de Cristo. En este sentido se puede y se debe decir que Jesucristo tiene, para el género humano y su historia, un significado y un valor singular y único, sólo de Él propio, exclusivo, universal y absoluto. |
| LA IGLESIA CATOLICA, MEDIACION NECESARIA DE LA SALVACION DE CRISTO
- En conexión con la unicidad y universalidad de la mediación salvífica de Jesucristo, debe ser firmemente creída como verdad de fe católica la unicidad de la Iglesia por Él fundada, (la cual) sigue existiendo plenamente sólo en la Iglesia católica. La falta de unidad entre los cristianos es ciertamente una herida para la Iglesia; no en el sentido de quedar privada de su unidad, sino en cuanto obstáculo para la realización plena de su universalidad en la Historia. - El Reino de Dios que conocemos por la Revelación no puede ser separado ni de Cristo ni de la Iglesia. - Debe ser firmemente creído que la Iglesia peregrinante es necesaria para la salvación, pues Cristo es el único Mediador y el camino de salvación, presente a nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia, y Él, inculcando con palabras concretas la necesidad del bautismo, confirmó a un tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que los hombres entran por el bautismo como por una puerta. Sería contrario a la fe católica considerar a la Iglesia como uno de los caminos de salvación al lado de aquellos constituidos por las otras religiones. Éstas serían complementarias a la Iglesia o incluso sustancialmente equivalentes a ella, aunque en convergencia con ella en pos del Reino escatológico de Dios.? La Iglesia considera las religiones del mundo con profundo respeto, pero al mismo tiempo excluye esa mentalidad indiferentista marcada por el relativismo religioso que termina por pensar que "una religión es tan buena como otra". Si bien es cierto que los no cristianos pueden recibir la gracia divina, también es cierto que objetivamente se hallan en una situación gravemente deficitaria... La misión ad gentes... conserva íntegra, hoy como siempre, su fuerza y su necesidad... El diálogo, aunque forma parte de la misión evangelizadora, constituye sólo una de las acciones de la Iglesia en su misión ad gentes. La paridad, que es presupuesto del diálogo, se refiere a la igualdad de la dignidad personal de las partes, no a los contenidos doctrinales, ni mucho menos a Jesucristo que es el mismo Dios hecho hombre comparado con los fundadores de otras religiones. De hecho la Iglesia, guiada por la caridad y el respeto a la libertad, debe empeñarse primariamente en anunciar a todos los hombres la verdad definitiva revelada por el Señor, y a proclamar la necesidad de la conversión a Jesucristo y la adhesión a la Iglesia a través del bautismo y los sacramentos, para participar plenamente de la comunión con Dios, Padre Hijo y Espíritu Santo. |