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Hay festivales de verano que se agotan en sus propios lireites de espacio y tiempo, y hay otros que los trascienden y que realmente empiezan cuando tenninan. Parece increible que los medios de comunicación españoles no se hayan hecho eco del acontecimiento cultural y político del verano más importante de Europa. Probablemente, porque su raiz es religiosa, católica. Tiene lugar desde hace vein-tiún años, a fina-les de agosto, en la turística locali-dad italiana de Rí-mini, y participan en él más de 600.000 personas. Este año se celebró del 20 al 26 de agosto: el Meeting para la Amistad en-tre los pueblos.
E1 festival de ve-rano más visitado del mundo ofrece cada año la propuesta cris-tiana con una nove-dad, apertura, frescura, libertad y creatividad que se refleja en sus más de 116 encuentros, 25 espectáculos, 17 muestras, y numerosos encuentros deportivos, culturales y musicales. Como ha di-cho Massimo Caprara, ex secretario del famo-so líder comunista Togliatti, es el úni-co lagar en Italia donde todavía se dis-cute de todo y donde todos pueden con-frontarse libremente. E1 Meeting, na-cido de la experiencia del movimiento Comunión y Liberación, se ha propuesto como una manifestación de ca-rácter marcadamente internacional, punto de encuentro de testimonios y de experiencias de diversas procen-dencias culturales. Fuerte en su andar contracorriente respecto a la cultura dominante, la manifestación de Rími-ni se propone como un acontecimien-to cultural vivaz y único en el panorama mundial. |
En sus dos decenios, el Meeting ha afrontado temas cruciales, en el diálo-go libre y abierto con las personalida-des más interesantes en todos los cam-pos. Entre otros se han confrontado a~u testigos como Juan Pablo II y la Madre Teresa de Cal-cuta, Hans Urs von Balthasar y Andrej Tarkovskij, Martha Graham y el Da-lai Lama, Joseph Ratzinger, Eugene Ionesco, Luigi Giussani, David Ho-rrowitz, José Carreras, Helmut Kohl, Lech Walesa, Jean Guitton, Boutros Ghali, Bouteflika o Giulio Andreotti. Este año estuvieron presente persona-lidades como Romano Prodi, el car-denal Giacomo Biffi, monseñor An-gelo Scola, Silvio Berlusconi, y otros muchos exponentes de primera línea del mundo de la política, la cultura, la ciencia, la salud, la educación, la eco-nomía, la solidaridad y la fe. Ha habido encuentros sobre la paz en Oriente Medio, las elecciones norteamericanas, los miste-rios del universo o la li-bertad religiosa en el mundo.
Se ha convertido en un acontecimiento impres-cindible, que sirve para encender los motores de la rentree al curso político, y supone to-da una provocación cultural. Este ges-to misionero, que nace de una relación de amigos que trabajan a tope, está abierto a todos, y pretende ayudar en la construcción de una nueva realidad a la medida de lo auténticamente humano en el mundo. Es también un gesto de gratuidad donde miles de personas, de todas las edades y condiciones sociales, trabajan gratuitamente. Juan Pablo II hizo llegar un men-saje a los participantes: Con el tema de este Meeting -2000 años, un ideal sin fin-, con las reflexiones que duran-te la semana desarrollarán sus contenidos, pero, sobre todo, con la realidad misma de esa asamblea anual, queréis haceros eco, de manera explicita y consciente, del gran misterio que toda la Iglesia está reviviendo a lo largo del Año Jubilar: la encarnación del Hijo de Dios. Con su título, el Meeting proclama que la vida está sostenida por un ideal, con la certeza de que, desde hace 2.000 años, sigue viva la única respuesta posible a las exigencias más profundas que animan el corazón de todos los hombres. Entre las novedades de este año estaba el Restaurante español Finis Terrae, gestionado por la Compañia de las Obras - España, en el que 130 jóvenes, y no tan jóvenes, españoles donaron su tiempo de vacaciones y energías. La Xunta de Galicia, junto a otros patrocinadores, aportaron productos de primera calidad. El lema de la próxima edición, la primera del tercer milenio: Toda la vida pide la eternidad. Será del 19 al 25 de agosto de 2001. Benjamín R. Manzanares |