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Monseñor Marcello Zago, desde hace dos años Secretario de "Propaganda Fide", fue misionero en Lagos en los años 70. Ha estado siempre en contacto con miembros de diversas religiones, hasta el punto de ser uno de los artífices de la histórica Jornada de Oración de las Religiones por la Paz de 1986 en Asís.
Excelencia, ¿de qué preocupaciones parte este texto? Ante todo del hecho de que algunos misionólogos o teólogos, por una convivencia fácil entre las religiones, ponen en duda la evangelización y no proponen la conversión de una religión a otra. Hay, además, posiciones teológicas vinculadas a lo dicho, en las que se dice: Sí, Cristo es salvador, pero sólo para nosotros: no es el único absoluto salvador. El problema es candente sobre todo en ciertos sectores de Asia. ¿Hay deseo de convivencia con las religiones, o una discordia teológica? Ambas cosas no están separadas. En Asia hay un pluralismo religioso innegable. Además, este continuo parangón entre las religiones lleva a fundamentalismos exasperados, porque las religiones ven la Iglesia como propagadora de un mensaje, ven conversiones y esto no es aceptado. En India, en Indonesia, en los países de mayoría musulmana, se intenta impedir a la Iglesia que proclame el Evangelio y obtenga conversiones. |
| Y así los cristianos, para no turbar demasiado la situación, ¿reducen la pretensión cristiana?
Sí, éste es el peligro en que han caído algunos teólogos. Es importantísimo que la misión tenga motivaciones teológicas tomadas de la Biblia y la tradición: no se puede negar el mandato de Cristo de ir a todos los pueblos. ¿Se encuentran sólo en la India estas discordias? Allí es algo un poco más simbólico, pero estas ideas se encuentran ya por doquier, también en Estados Unidos y en Europa. El sentido del documento es recordar aspectos teológicos olvidados, con el fin de presentar lo esencial de la fe y qué significa ser cristiano en todas partes. ¿Son tocados los Institutos misioneros por esta disminuida tensión en la misión ad gentes? Sí, ciertamente hay miembros de estos Institutos que trabajan en situaciones difíciles, de mayoría no cristiana, pero, en general, los Institutos misioneros son sensibles al mandato misionero. Esto no excluye que, dentro de los Institutos, haya grupos que adoptan estas posiciones más relativistas. A veces se tiene la impresión de que la misión se ha convertido en un reactivo usa y tira; hay tomas de posición inmediatas, tristes y rabiosas contra las injusticias, la ecología, la pobreza Pero, ¿no corren peligro todas estas tomas de posición de oscurecer el anuncio de Jesucristo? No me parece una tendencia general, pero existen tales posiciones. El problema es el equilibrio en los diversos cometidos de la misión. La justicia, el hambre en el mundo, etc. son aspectos ligados a la misión. Pero a veces falta el equilibrio en el considerar que el centro de toda acción es vivir el Evangelio de Jesucristo y anunciarlo a los demás. Fides |