RetrocesoA&ONº 226/21-IX-2000SumarioEl Día del SeñorContinuar
Evangelio
En aquel tiempo instruía Jesús a sus discípulos. Les decía:

El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, a los tres días, resucitará.

Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.

Llegaron a Cafarnaúm y, una vez en casa, les preguntó:

¿De qué discutíais por el camino?

Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante.

Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:

Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.

Y acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:

El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.

Marcos 9, 29-36