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Aún no es de noche, aún cruzan golondrinas postrerasel cielo que ya tiene color de despedida. La tierra tiene miedo de quedarse tan sola. Aún no es de noche y ellos están cenando juntos, Ya han comulgado juntos. Y callan. Y están tristes. ¿Por qué tanta tristeza? Aún no es de noche, aún vuelan Son palabras humanas de alguien que se despide Les decía en palabras que, si él les ha lavado Les decía en palabras de un nuevo mandamiento Ya es de noche y ya ensayan su vuelo los primeros |
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Ya han comulgado juntos y ahora escuchan palabras
que no entienden del todo. ( ) En la casa de mi Padre habrá sitio de sobra para todos; si no, no os lo diría. Yo voy a prepararos ese sitio, y muy pronto volveré por vosotros. ¡Qué importante es un sitio (no sólo en este mundo)! Un sitio como un huerto donde estar para siempre. Un sitio y una estancia donde seguir reunidos. ( ) Les dice que se marcha, pero también les dice: Además de palabras, les dice una parábola: Él está en ellos y ellos en él, la misma savia Yo soy la vid, insiste: vosotros, los sarmientos. El que no vive injerto, se seca, y es echado Lo que pidáis entonces, al punto será hecho. Les ha dicho palabras suficientes y amargas No se lo ha dicho antes porque estaba con ellos; Recordad mis palabras cuando llegue la hora, |
| De verdad os lo digo: conviene que me vaya, pues si no voy ahora, no bajará el Espíritu, y, en cambio, si yo voy, os lo enviaré en seguida. Cuando baje el Espíritu será convicto el mundo Faltan muy pocos pasos para entrar en el huerto. (...) Padre, yo te pido por ellos. No pido por el mundo, Guárdalos en tu nombre. No pido que los saques ¡Qué larga despedida del que se va y se queda! Se va, pero les deja su cuerpo, les promete Yo te pido por ellos, pero también te pido Después de estas palabras, salieron a la noche. Luis Felipe Vivanco |