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A. Llamas PalaciosHabla en un francés duro, fuertemente pronunciado, un francés perfeccionado en la Universidad de Lovaina, donde estudió Teología. La tierra que le vió nacer fue Ruanda, y hoy es arzobispo de Kigali, la capital de este país. Monseñor Thaddée Ntihinyurwa ha estado en España. "Alfa y Omega" aprovechó para conocer de primera mano cómo continúa la vida en la región africana de los Grandes Lagos, famosa tristemente por las cruentas imágenes de guerra que dieron la vuelta al mundo durante cuatro años, desde 1990. Una vez finalizada esta guerra de limpieza étnica (¿limpieza?), Ruanda, al igual que Congo, Tanzania o Burundi, se sumergieron de nuevo en el olvido. Las historias de hambrunas "ya no venden", y si la sangre se reprime, ya no hay noticia. A este ritmo funciona el sistema mediático mundial, y si no fuera por organizaciones y personas de fuerza y fe titánicas, que reman constantemente contracorriente, como Cáritas, hoy nadie sabría que Ruanda no logra salir de su miseria, que los chicos en ese país no pueden continuar la educación secundaria, entre otras muchas carencias. En este sentido, Cáritas España vuelve a luchar contra el hambre con el relanzamiento de una campaña de ayuda a Ruanda. Jesús Jáuregui, el responsable de este relanzamiento, afirma que lo necesario en estos momentos es "comenzar un diálogo abierto entre Cáritas Española y las Cáritas locales. Se necesitan fondos, y para ello Cáritas local debe tener fuerza propia. Se trata de que tengan proyectos amplios: no donar víveres, porque ese tipo de donaciones sólo solucionan el problema a corto plazo. Es necesario aportar bienes más productivos. Si se dona, por ejemplo, un animal, los propios ruandeses aprenden a producir su sustento. Otro ejemplo es el proyecto que Cáritas quiere llevar a cabo en la capital. La construcción de un edificio en un solar bastante amplio y que pertenece a Cáritas. Se utilizaría como despachos para Cáritas, y el resto se alquilaría. De esa forma, se lograrían también unos ingresos que harían a Cáritas Ruanda más independiente". |
| En un país donde algo más de la mitad de la población es católica, y en total conviven cerca de 1.250 religiosos, junto con seminarios a rebosar, hoy intentan levantar cabeza utilizando, poco a poco, el mejor arma que dispare paz: el perdón. El arzobispo de Kigali responde a nuestras preguntas:
¿Podría darnos su visión personal de la situación que se vive en Ruanda? En estos momentos la situación es tranquila, de calma; en gran parte, gracias al trabajo que está Sin embargo, muchas familias han resultado rotas por la guerra, las secuelas de la guerra todavía perduran, ¿no es así? Es cierto que todavía hay muchísimas heridas abiertas, pero lo característico en Ruanda ha sido la convivencia, a lo largo del tiempo, entre las razas. Participando de la cultura, de la vida, de todo. Poco a poco se comienzan a ver ciertos signos en los que aparece que el perdón, entre unos y otros, puede ser posible, es posible. ¿Qué tipo de signos son ésos? El perdón se da de una manera práctica, no teórica. Por ejemplo, una mujer ha perdonado al que mató a todos sus hijos, y el que los había matado había pedido perdón por ello, y la víctima principal, la madre en este caso, le otorga el perdón. Hay presos que están declarando en la cárcel que han sido culpables de asesinatos y que, algunos, reciben el perdón de sus víctimas. Son signos claros que están apareciendo a lo largo y ancho del país. El anterior arzobispo de Kigali fue asesinado. También fallecieron en la guerra muchos religiosos. ¿Cómo vivió la Iglesia en Ruanda toda esta tragedia? En un primer momento fueron asesinados 3 obispos de Ruanda. Posteriormente, en el año 96, un cuarto obispo, cuando volvía a Ruanda del exilio, también fue asesinado, y luego calculo que hay más de 100 religiosos asesinados en la guerra, entre sacerdotes y religiosas. |
| ¿Quiénes eran sus asesinos? ¿Los buscaban por motivos religiosos, étnicos
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Las víctimas pertenecen a los dos bandos. Hay muchos que son asesinados por la gente del interior de Ruanda, creyendo que ellos están atacando el movimiento que viene del exterior atacando Ruanda. Y el movimiento que ataca Ruanda asesina también a gente cuando va ganando territorio ruandés. ¿Cuáles son las principales necesidades que Cáritas Española debe atender en Ruanda? Los problemas en Ruanda son enormes. Necesitamos absolutamente ser sostenidos, porque no llegamos a ser autosuficientes, sobre todo en los problemas más claros de indigencia. Por ejemplo, a los prisioneros, calculados en 130.000, las familias son las que les tienen que llevar la ropa, la comida , y esas familias no tienen medios para sostenerlos. Las secuelas de la guerra son tremendas: viudas, huérfanos , en un número muy alto, y hay que ir encuadrándolas, dándoles una respuesta válida; y está el asunto de la sanidad y de la escolarización, a las que la gente no tiene acceso porque su poder adquisitivo es mínimo. No tiene acceso a los cuidados sanitarios mínimos, o a las escuelas secundarias; por eso Cáritas Española va a continuar trabajando por ellos. ¿Cómo viven las familias esa pobreza? La pobreza en Ruanda no es ninguna sorpresa. Desde hace muchos años los ruandeses han vivido en necesidad. Eso les ha ayudado a no cerrarse en sus casas, debido a esa pobreza, y a esconderse, sino que intentan vivir con lo que tienen. Entonces, si pueden comer una vez al día, pues comen. Si pueden comer dos veces, pues se ponen contentos, pero nunca les resulta su pobreza un problema insalvable, saben convivir con ella. ¿Me podría dar su opinión sobre los abusos sexuales recientemente denunciados, ocurridos en algunas zonas de África? Cuando escuché esto, ya estaba de viaje por Europa. No tenía ninguna conciencia de la existencia de estos hechos, y a mi vuelta a Ruanda, lo primero que voy a hacer es enterarme bien de si las denuncias en Europa son también realidad en Ruanda. Tal y como se ha presentado en Europa, se trata de algo muy grave. Lo primero que tengo que hacer es constatar si es real, y si es así, debo intentar enderezar a todas las víctimas de esta situación y a los que han causado a estas víctimas y rehabilitar la situación. |