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En tiempos de san Pablo, era práctica corriente en la Iglesia de Jerusalén el reparto de bienes. Los cristianos de Jerusalén se encontraban con frecuencia en la penuria y encontraron en san Pablo un excelente recolector de fondos destinados a las Iglesias pobres, y en particular la de Jerusalén. La Colecta por los Santos Lugares, el Viernes Santo, se sitúa en la tradición apostólica. A partir del Papa León XIII en 1887, todos los Papas han prescrito, como obligatoria, la Colecta por los Santos Lugares en todas las Iglesias particulares del mundo.
La distribución de lo recaudado se hace en la forma siguiente: el 35% va a favor de las Iglesias católico-orientales, melquita, armenia, siria, maronita y caldea. El 20% se destina al mantenimiento y reparación de los Santos Lugares: 74 santuarios, a cargo de 334 franciscanos de 32 países, 5 basílicas, 60 iglesias y 43 capillas. El 45% se consagra al sostenimiento de la misión pastoral, cultural y social de la Iglesia en Tierra Santa: 22 parroquias y 17 sucursales, 16 escuelas y colegios, 2 orfanatos, 2 talleres femeninos, 3 talleres de artes y oficios, 7 colonias de vacaciones, 3 dispensarios, la escuela bíblica, el centro de estudios cristiano-orientales y el centro cristiano de información. |
| La Colecta aporta respaldo económico a la minoría cristiana, presente en Tierra Santa desde los tiempos apostólicos. Con una población de 8.700.000 habitantes, solo 180.000 son cristianos. Hoy, ser discípulo de Cristo comporta un verdadero sacrificio en el país de Jesús. De ahí el éxodo de cristianos. Para evitarlo, la Custodia de Tierra Santa construye viviendas a favor de los cristianos locales, ya sea gratuitamente o pagando un modesto alquiler. Con este fin, se han construido 392 viviendas en Jerusalén intramuros; 40 apartamentos en la sucursal parroquial de Bet Hanina-Norte de Jerusalén, 20 apartamentos en Betania y 8 en El Ram, Jerusalén.
Durante el Año Jubilar 2000, se ha restaurado la Casa Nova de Tiberiades, ampliado el santuario de Santa Catalina, en Belén, restaurado la iglesia de Caná, y en La Colecta en favor de los Santos Lugares rebasa los límites del simple mantenimiento de las piedras viejas de dichos lugares. Éstos son, más que museos, una cristiandad que desde hace dos mil años testimonia la fidelidad de Cristo resucitado. Por la transcripción, Luis María de Campos Setien Presidente de la Asociación |