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RAFAEL NAVARRO-VALLS, CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE
"Las pautas de comportamiento sexual difundidas en los medios tienen una buena dosis de irresponsabilidad. Como acertadamente se ha dicho, pensar en el sexo significa esforzarse en ver el sexo en su más íntima realidad y en la función a que está destinado. La revolución sexual ha dejado una huella profunda, que ha llevado de la exaltación del sexo a su trivilialización, y de ahí, al desencanto. Existe todavía una hipertrofia de la afectividad en la que el fluir de los impulsos se convierte en la estrella polar que guía el comportamiento humano.Esta mezcla de inmadurez afectiva e hipersentimentalismo provoca un desequilibrio anímico que desemboca en la tendencia a entablar relaciones interpersonales basadas tan sólo en el egoísmo".
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EUGENIO ROMERO-POSE, OBISPO AUXILIAR DE MADRID
"El estudiante teólogo es el oyente de la Palabra que necesita de un ambiente de silencio, y humilde sosiego para poder escuchar atenta y pacientemente. El silencio es poder habitar un lugar donde se pueda escuchar. La falta de silencio impide la dedicación gozosa a la necesaria escucha, raíz de la posterior proclamación. La palabra está preñada de previo silencio o no será auténtica palabra, diría el poeta J. A. Valente.La teología que nace y se alimenta del misterio está al servicio de la evangelización, y es una permanente llamada a la siempre necesaria conversión. Si el estudio se centra en el Misterio no se puede vivir sin volver una y otra vez a la fuente o manantial".
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JOAQUÍN BARRAQUER, OFTALMÓLOGO
"Si por alguna causa tuviera que jubilarme, en quince días habría envejecido quince años. Afortunadamente, como soy autónomo y no dependo de ningún organismo, a mí me jubilará Dios. Y espero que esto sea dentro de muchos años. El médico se ha vuelto hasta cierto punto esclavo de las máquinas, y es un error porque las máquinas están ahí para ayudarnos, y nosotros tenemos que estar por encima de ellas; nos dan un gran servicio, pero no pueden suplantar el factor humano. No pueden sustituir el ojo clínico ni el efecto psicoterapéutico de nuestra conversación, de nuestra ayuda y de nuestro cariño. Si te encuentras con una sala de espera con 40 pacientes y dos horas sólo, tienes que organizarlo para que a 40 pacientes puedas atenderlos con humanidad".
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