En su bloc de notas, de tapas color rosa,
con el logotipo profesional en tabaco y oro, el día 9 de abril, aparece rodeado con un círculo rojo:
Desmentir la falsedad, desenmascarar la creciente falta de fiabilidad y credibilidad del diario , y pasar a Servicios jurídicos para eventual querella... Así podría comenzar cualquier indocumentado una pretendida
información sobre el irresponsable
scoop del citado periódico del pasado domingo, titulado en portada
La Conferencia Episcopal prepara la excomunión de los miembros de ETA. Así de fácil es montar un globo sonda y una exclusiva carente de todo fundamento, como el tiempo se encargará de demostrar. En el número siguiente a la próxima Asamblea Plenaria del episcopado, le preguntaré a
El Mundo en qué ha quedado su prodigiosa exclusiva. A eso le llaman por lo visto
periodismo de investigación. Pues..., ¡válgame Dios!: si todo el periodismo de investigación que han hecho tiene el mismo fundamento que esta prodigiosa exclusiva..., ¡apaga y vámonos! Lo cierto es que ya no saben qué más inventar, y lo cierto es que, si no inventan cosas ¿cuál será la próxima? sobre la Iglesia, se ve que se resienten los índices de lectura y de audiencia. En el fondo, todos estos ataques programados y sistemáticos contra la Iglesia, montados a base de rumores, medias verdades que son la peor de las mentiras, y falsedades mondas y lirondas, no son más que el reconocimiento apabullante del altísimo concepto que tienen sobre la Iglesia y la fe católica y sobre su indiscutible autoridad moral.