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Hace unos días se ha celebrado en el , de Oxford, un Simposio, al que han sido invitados historiadores ingleses conocedores de la época, con el tema siguiente: . La apertura del Simposio estuvo a cargo de don Ignacio Tellechea, profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca, máximo especialista en la figura de Carranza y autor de un libro: , editado en Pamplona por la Institución Príncipe de Viana en 1977, libro que ha suscitado el interés de historiadores ingleses y ha abierto nuevas pistas de investigación sobre un olvidado período de la historia inglesa. Fue presentado por el profesor R. Truman y epilogado por John Elliot.
Hemos tenido oportunidad de hablar con el profesor salmantino a su vuelta de Oxford y de formularle unas preguntas: ¿Cómo ha surgido la idea de este simposio? No sé cómo ni cuándo surgió la idea. Sospecho que la iniciativa proviene de los profesores Ronald Truman y John Edward. Cuando me invitaron para inaugurarlo con la primera conferencia no salía de mi asombro. Mas el asombro ha crecido cuando he comprobado que los trabajos reunidos en el libro citado son mencionados por una serie de historiadores ingleses de esta última década. Y según me han dicho, el ejemplar del mismo que se halla en alguna de sus bibliotecas está bastante estropeado por las fotocopias que de él se han hecho. |
| ¿Cuál es la vinculación de Carranza con Inglaterra?
Carranza fue a Inglaterra elegido por Felipe II aún no podía llamarse así, cuando nuestro Príncipe fue a casarse con la reina María Tudor, nieta de los Reyes Católicos e hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón. Carranza vivió tres años en Inglaterra y fue personaje muy estimado y consultado por el rey, la reina y el cardenal Legado Reginaldo Polo. La verdad es que, gracias a la Inquisición, conocemos muchas de sus actividades, ya que, para defenderse en el proceso inquisitorial que padeció, alegó entre los méritos de su vida anterior cuanto hiciera en Inglaterra para la restauración del catolicismo. En una larga batería de preguntas, son veintidós las referidas a su actuación en Inglaterra; y como testigos de cuanto afirma presenta un par de decenas de españoles presentes en la Corte inglesa junto al monarca, y hasta presenta como testigo al mismo rey Felipe. La Inquisición le visitó en 1562 para recabar su testimonio. Creo que es un caso único en la historia de la Inquisición. ¿Nos puede precisar sus actividades? La principal, la de alto consejero en los más serios problemas religiosos del difícil retorno de Inglaterra a la obediencia de Roma. Intervino para lograr la entrada del Legado, para que Roma fuera generosa olvidándose de los bienes confiscados a la Iglesia en reinados anteriores; predicó frecuentemente en la Corte, y he podido editar alguno de sus sermones, así como un tratadito sobre la Misa editado en Amberes y Salamanca en 1555; restauró la procesión del Corpus en Inglaterra; tomó parte muy activa en el importante sínodo de Londres de 1555, que reunió a la jerarquía católica; visitó la Universidad de Oxford y sus 13 Colegios; y también tomó parte en la represión de los disidentes junto a los obispos ingleses. Su célebre Catecismo, que tantos disgustos le ocasionaría, lo escribió por encargo del Sínodo, en Inglaterra y para Inglaterra. Iba a traducirse al latín y al inglés, pero no dispuso de tiempo. ¿Cuál ha sido la aportación inglesa? La verán en las Actas del Simposio. Sobre la pista de mis investigaciones, algunos han emprendido la tarea de verificar sobre documentación inglesa esta participación, por ejemplo la visita a Oxford. Estar oyendo durante cuatro días el nombre de Carranza pronunciado a la inglesa, y el del Father Tellechea, me parecía un sueño. Era un reconocimiento a mis muchos años de trabajo. El año que viene cumpliré los cincuenta de mi noviazgo con Carranza. Ha sido una gran satisfacción. Uno trabaja en silencio. Es grato comprobar que no se trabaja en balde. Alfa y Omega |