RetrocesoA&ONº 255/12-IV-2001SumarioLa fotoContinuar

No pienso detenerme

Siempre que el Papa se encuentra con los jóvenes, su corazón se abre a las confidencias. En la fiesta gozosa y alegre de la Jornada Mundial de la Juventud, en la plaza de San Pedro, este año ha sido sumamente directo: Queridos amigos —dijo dirigiéndose a más de 40.000 chicos y chicas—: en mi ministerio pastoral nunca me he cansado de encontrarme con personas. Ése es el principal objetivo de las peregrinaciones y visitas pastorales que voy realizando. Y, también, ahora que pasan los años, si Dios quiere, no pienso detenerme, porque estoy convencido de que el contacto personal con los hermanos es el mejor modo de anunciar a Cristo. ¡Hasta que volvamos a encontrarnos en Toronto!

Los jóvenes italianos, arriba, en la foto, entregaron la antorcha de la Cruz, en la que está nuestra salvación, a sus compañeros canadienses llegados a Roma para tomar el relevo. En castellano, el Papa añadió: : con estas palabras, lema de la próxima Jornada de la Juventud en Toronto, me dirijo a todos los jóvenes de lengua española. Llevad este anuncio gozoso, y al mismo tiempo exigente, a todos vuestros compañeros. Contáis con mi oración y cercanía en esta gran aventura de la evangelización.