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La Iglesia ha de entrar en una mejor relación con la comunicación social y lograr hacer a ésta más conforme al Evangelio. El primer paso ha de darlo la propia Iglesia con respecto a sí misma; la misma tarea que la Iglesia lleva a cabo ha de estar informada por un mayor sentido comunicativo, si quiere ser más eficaz en el mundo de hoy. Esta tarea ha de ser tomada por los pastores y fieles más en clave de responsabilidad que de angustia, más en un sentido positivo que de recelos o desconfianzas. Juan Pablo II nos señala el talante que precisamos: Un activo e imaginativo compromiso ante los medios por parte de la Iglesia. Es urgente trabajar con seriedad y eficacia para que la voz de la Iglesia salga de la marginalidad en que va quedando relegada en los medios. Es de absoluta y urgente necesidad que la voz de la Iglesia de toda ella y no sólo de la jerarquía adquiera la presencia y la potencia necesaria en la opinión pública española. Ser generadora de sentido, a fin de dar respuesta a las preguntas fundamentales que los hombres se hacen.
Especialmente por lo que se refiere a los medios audiovisuales, a la Iglesia se le presenta uno de sus retos más importantes, para el que se necesitan pensadores e intelectuales cristianos que, sin complejos, se atrevan a divulgar en los medios su pensamiento. Urge la creación en España de una productora audiovisual de contenidos de inspiración cristiana, cuando los medios abandonan el concepto de servicio social o público y se dejan llevar de un lógica puramente mercantilista, ya sea en sentido económico o político. Aunque en este sistema se mantenga de manera formal la libertad de expresión y de mercado, de hecho se hace muy difícil el acceso al terreno mediático para quienes no posean la solvencia económica necesaria. Sus promotores argumentan que ofrecen lo que pide el público, pero en realidad lo que se hace es satisfacer demandas previamente inducidas desde los propios medios. Los periodistas tienen un cometido esencial e insustituible en el mantenimiento del necesario nivel ético de la comunicación social. del Mensaje de los obispos de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social |