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Benjamín R. ManzanaresPienso afirma monseñor Foley que es importante recordar que el primer comunicador es el mismo Dios, quien está en continua comunicación con nosotros, incluso aunque no nos demos cuenta. La comunicación es de persona a persona , y el hecho de acercar a las personas entre sí, es un elemento esencial de la sociedad. Me gusta meditar escribe en el libro que Dios se comunica con nosotros continuamente, que Él se nos confía sin cesar. En primer lugar, lo hizo en la creación del mundo. Cada instante de nuestra vida es comunicación permanente desde Dios, puesto que, si Él nos olvidara sólo un minuto, no existiríamos. Debemos ser conscientes de esta Presencia de Dios. Él está siempre para nosotros presente, a través de su fuerza creadora. Sabe todo, lo que hacemos. Incluso cuando encendemos nuestro receptor, Dios se nos comunica a través de su creación continuamente. Es un Misterio. Dios se nos ha comunicado plenamente en la Persona de Jesucristo. Y el Dios-hombre nos ha dicho y nos ha mostrado cómo debemos vivir. No se conoce el índice de audiencia que uno se merece. Y quien obitene el índice de audiencia más alto quizá lo reciba por motivos falsos. Dios se nos ha comunicado a través de la creación, de la revelación y de la Encarnación, y se nos sigue comunicando a través de su Iglesia, que es la continuación de la Presencia de Cristo en el mundo. Se nos manifiesta también en las tareas diarias de nuestra existencia humana, a través de buenas ideas que tenemos, a través del Espíritu. Estoy convencido de que no hay algo por casualidad. Todo es Providencia. |
| El Presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales rechaza firmemente los reproches globales contra los medios, aunque, al mismo tiempo, exige para ellos altos criterios éticos. En la primera parte de este libro, de 125 páginas editado en alemán por Sankt-Ulrich-Verlag, monseñor Foley mantiene un vivo diálogo con el periodista. En la parte final del libro aparecen extractos de la instrucción pastoral Aetatis novae, uno de los documentos fundamentales publicados por el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales.
LOS MEDIOS SON MEDIOS Cada nueva técnica dice es sólo una técnica. Cada nuevo instrumento es sólo un instrumento. La televisión es un medio, a través del cual se pueden hacer multitud de cosas buenas y malas. Y, como todas las cosas, debemos usarla responsablemente. Estoy a favor de cualquier adelanto técnico posible. Es maravilloso todo lo que ya ha facilitado a los hombres. Los modernos medios de masas son un regalo de Dios, pero los medios de masas son medios, que utilizan los hombres. Y éstos deciden si hacen algo bueno o malo con ellos. La concentración en la posesión de medios es siempre un peligro, puesto que con ello existe la posibilidad de controlar lo que los hombres quieren o piensan. El control de los medios de otras épocas aseguraba que determinados sectores de la sociedad fuesen tomados en consideración, que de otro modo hubiesen sido olvidados, e inducía a los responsables a hacer algunos programas serios, que quizá no tenían el índice de audiencia mayor del mundo, pero que servían para informar a la gente. Debería haber una reglamentación estatal responsable, una exigencia de servir al bienestar común. Aquí pienso sobre todo en los medios electrónicos. Es recomendable una exigencia de este tipo. Cuando no se aprovecha de ningún modo la oportunidad de formar a los hombres como consumidores de medios, damos a la televisión la tarea de ser una especie de "canguro" muy casera, lo que significa que realmente cada uno se sienta solo delante de la caja tonta y absorbe, da lo mismo lo que echen, sin ningún tipo de selección constructiva y crítica. Deberíamos enseñar a los hombres a ser consumidores constructivos y críticos de los medios, que en realidad son un regalo de Dios. |
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Cuando el evangelista Mateo escribe: "Deja brillar tu luz ante los hombres", significa dar a conocer la buenas cosas. Creo que el Papa lo expresó una vez muy bien, cuando les dijo a un grupo de periodistas que en los reportajes no debemos indagar sólo en los pecadores ocultos, sino también buscar a los santos escondidos. Puesto que los santos escondidos son los sencillos y humildes y los que, por distintas razones, no quieren que la gente llegue a saber todo lo bueno que hacen. El Presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales señala magistralmente las preguntas claves que han de hacerse a todo informador: Lo más importante es que uno sepa por qué informar sobre algo, el "Know-Why". ¿Por qué haces eso? ¿Lo haces sólo por ganarte la vida, o para ser una estrella de los medios? ¿O lo haces para servir a la sociedad y también para servir al Señor? |