RetrocesoA&ONº 241/4-I-2001SumarioLa fotoContinuar

La Navidad del dolor

Así de vacío estaba, el día de Navidad, el humilde rincón de la basílica de la Natividad en Belén, en el que una estrella de plata señala el lugar donde, según una secular tradición, Cristo nació de María Virgen. Sólo una niña acurrucada rezaba en silencio, donde otros años los peregrinos esperaban durante horas para poder arrodillarse y rezar. El terror, la violencia y la guerra producen esos frutos. Pequeños grupos de intrépidos representantes de aquella olvidada comunidad cristiana palestina se atrevieron a entrar, agachados, por la mínima puerta que da acceso a la basílica. Elocuentemente, para acercarse al Misterio en Belén, hay que humillarse y hacerse como niños...

Más trágica e intolerante todavía ha sido esta Navidad en Indonesia, donde católicos y protestantes están siendo fanáticamente forzados a proclamarse musulmanes, y donde al menos 14 personas fueron asesinadas y otras 50 resultaron heridas, —en la foto una mujer cristiana herida— mientras participaban en la misa de Nochebuena en diversos templos del país. El cardenal Julius Darmaatmadja dijo: Incluso sabiendo quiénes están detrás de las bombas, os pido que los perdonemos