RetrocesoA&ONº 241/4-I-2001SumarioMundoContinuar
El 6 de enero, clausura del Año Jubilar e importante documento del Papa
La recta final del gran Jubileo
Está a punto de concluir el gran Jubileo del año 2000, tan extraordinariamente guiado por Juan Pablo II.
Se cumple así la profecía del Primado polaco, el cardenal Stefan Wyszynski, quien hace 22 años, al felicitar
a Karol Wojtyla recién nombrado sucesor de Pedro, le dijo: Guiarás la barca de Pedro hacia el tercer milenio
Jesús Colina
Roma

En total, unos 25 millones de personas, como han revelado a la prensa los dirigentes de la Agencia Romana para el Jubileo, empresa pública italiana, han participado en la Ciudad Eterna en algunas de las celebraciones del Año Santo.

Juan Pablo II, que ha pasado unos días en la residencia de Castelgandolfo, situada a unos 30 kilómetros de Roma, tras el intenso esfuerzo realizado en las celebraciones de la fiesta de Navidad, regresó al Vaticano el 31 de diciembre para vivir junto a miles de peregrinos una inédita fiesta de Nochevieja. A media noche, saludó a los miles de personas que vivían una Vigilia de oración, abrazados por la columnata del Bernini, para recibir el nuevo milenio. En este día, el Papa, haciendo una excepción a la tradición, no rezó el solemne Te Deum por el año que concluye. Ha preferido elevar esa oración de acción de gracias el 6 de enero, el día en que concluirá oficialmente el Jubileo.

A primeras horas del 1 de enero, la voz del Pontífice se elevó para abogar por el diálogo entre culturas y civilizaciones, durante la celebración de la Eucaristía de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, primer día del año en que se celebra la Jornada Mundial de la Paz.

El 2 de enero, el enviado papal, el cardenal vasco-francés Roger Etchegaray concluyó el gran Jubileo del año 2000 en Belén. Por primera vez en la Historia, en la carta apostólica Tertio millennio adveniente (1994), el Papa había indicado que la Tierra Santa fuera, junto a Roma, el polo central del Año Santo. El Presidente del Comité central de la Santa Sede para el gran Jubileo del año 2000 entregó durante su viaje, a las autoridades israelíes y palestinas, el mensaje pontificio para la Jornada Mundial de la Paz, dedicado al diálogo entre las culturas por una civilización del amor y de la paz.

Mañana 5 de enero, por la tarde, en la sala de las audiencias generales del Vaticano, el Santo Padre ha querido organizar una fiesta-concierto con la participación de los niños. Su título será: ¡Feliz cumpleaños, Jesús! El primer Jubileo por categoría fue el de los niños; el Año Santo concluirá también con la fiesta de los más pequeños. En ese mismo día, tres cardenales legados del Papa cerrarán las Puertas Santas de las tres basílicas patriarcales, las de San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor.

Todo se habrá preparado para la solemnidad de la Epifanía, día final del Año de gracia y liberación, como se le llamaba en la Biblia. La ceremonia conclusiva comenzará a las 9:30 de la mañana, con una procesión en la que participarán laicos de todos los continentes, diáconos y los cardenales concelebrantes.

Después, en el atrio, frente a la Puerta Santa de la basílica vaticana, el Papa subirá los peldaños, se arrodillará, rezará en silencio y, al levantarse, cerrará las dos hojas de la simbólica Puerta. A continuación, la procesión se dirigirá al altar y comenzará la celebración eucarística. El Año Jubilar habrá terminado.

Con ese motivo, Juan Pablo II tiene previsto publicar un documento de su puño y letra para lanzar la nueva evangelización de la Iglesia en el tercer milenio y recordar que, si bien termina el Año Santo, la gracia de Dios sigue presente en la vida diaria del hombre.