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Dios quiere que vivamos en paz. La paz es posible también entre nosotros. La queremos ya ahora. Una paz hecha entre todos y para todos. No queremos que nadie la impida o la retrase. Nosotros nos comprometemos a trabajar por la paz en la verdad, en la justicia y en el amor.
¡Señor, que donde haya injusticia, nosotros pongamos paz! - Amamos la vida como don sagrado de Dios y el primer derecho del hombre, sea quien sea y esté donde esté. No queremos que nadie mate a nadie. Pedimos a ETA que deje definitivamente las armas. Nosotros nos comprometemos a defender la vida de toda persona. ¡Señor, que donde haya muerte, nosotros pongamos vida! - Recordamos ante Dios, Padre de todos, a cuantos han muerto víctimas de la violencia, aquí entre nosotros o lejos de este pueblo. Son para nosotros seres muy queridos. Nos comprometemos a estar cerca de cuantos lloran su muerte. También de quienes viven hoy acosados por el miedo, las amenazas o la extorsión. ¡Señor, que donde haya sufrimiento, nosotros pongamos amor! - Pedimos también a Dios por quienes, provocando muertes, terror y destrucción, están causando tanto daño. No han dejado de ser hijos de Dios y hermanos nuestros. Los queremos tener entre nosotros construyendo una sociedad mejor, liberados del sufrimiento que generan y padecen. |
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¡Señor, que donde haya un ser humano, nosotros pongamos fraternidad!
- Creemos en la capacidad de las personas y de los pueblos para buscar solución a sus conflictos por caminos de paz. No queremos imposiciones violentas, contrarias al libre sentir de la sociedad. Nosotros nos comprometemos a promover comportamientos y cauces democráticos en libertad. ¡Señor, que donde haya violencia, nosotros pongamos libertad! - Respetamos la diversidad legítima de opciones para la construcción de nuestra sociedad. No queremos que nadie se arrogue el derecho de ser su único representante. No queremos que nadie excluya a nadie. Nosotros nos comprometemos a buscar una paz que sea verdadera y sea para todos. ¡Señor, que donde haya exclusión, nosotros pongamos participación! - Creemos en la fuerza pacificadora de la verdad. Rechazamos la mentira como estrategia, y la manipulación de la verdad al servicio de los intereses políticos. Nosotros apostamos por la virtud liberadora de la verdad. ¡Señor, que donde haya mentira, nosotros pongamos verdad! - Creemos en la necesidad del diálogo para buscar vías de entendimiento y de paz estable. Necesitamos y queremos que los representantes políticos dialoguen y busquen juntos el bien de todos. Nosotros nos comprometemos a promover un clima social de diálogo, que nazca del respeto y de la escucha mutua. ¡Señor, que donde haya enfrentamiento, nosotros pongamos diálogo! - Reivindicamos la fuerza social del perdón para edificar nuestra convivencia. No queremos que el resentimiento y los odios nos encadenen al pasado. Nosotros nos comprometemos a promover una experiencia colectiva de mutuo perdón y de reconciliación. ¡Señor, que donde haya odio, nosotros pongamos perdón! - Todos necesitamos el perdón de Dios. Todos necesitamos perdonar y ser perdonados. Pedimos el perdón de Dios por nuestros pecados. Pedimos perdón por no haber trabajado lo suficiente por la paz y en contra de todas las injusticias. Pedimos perdón a quienes no hemos sabido defender o ayudar desde el espíritu del Evangelio. ¡Señor, que donde haya pecado, Tú pongas perdón! - Creemos en la paz, logro de los hombres y don de Dios. Nos comprometemos a trabajar y a orar sin descanso por la paz. El encuentro con Dios da paz y ayuda a construirla. ¡Señor, convierte nuestros corazones, danos Tú la paz! |