|
|
| Queridos hermanos: Junto con mi saludo cordial y fraterno, os envío el mensaje que deseábais recibir del Santo Padre para el Encuentro de Oración por la Paz que estáis celebrando en Vitoria en esta mañana del sábado, 13 de enero, de cuya preparación y objetivos pastorales he sido ampliamente informado.
Al haceros llegar el mensaje del Papa, quiero saludar también en nombre de todos los obispos miembros de la Conferencia Episcopal Española, a los sacerdotes, a los miembros de la Vida Consagrada y a los fieles cristianos de las cuatro diócesis, reunidos para orar con vosotros y pedir al Señor el final del terrorismo y el don de la paz en vuestra tierra y en España entera. La paz auténtica solamente se puede edificar sobre el respeto del derecho inviolable a la vida de todo ser humano y de los demás derechos fundamentales de la persona, base imprescindible a su vez para cualquier proyecto de convivencia justa, solidaria y libre. Saludo también a los hombres y mujeres de buena voluntad que os acompañan y sienten en su interior las mismas aspiraciones. En comunión con el Santo Padre, que se hace presente en vuestro encuentro invitándoos a la oración y al compromiso, las Iglesias particulares de España se unen a vosotros en la plegaria y en la esperanza desde todas las parroquias y demás comunidades eclesiales, siguiendo la invitación de la última Asamblea Plenaria de nuestra Conferencia Episcopal. En ella pedimos también al Señor el consuelo de las víctimas y la protección de todos los que se sienten amenazados por las acciones terroristas. Que la Virgen María, tan venerada y querida en vuestras diócesis, recoja estos deseos en su corazón y los presente ante su Hijo para que sean pronto una gozosa realidad. Fraternalmente vuestro en el Señor. +Antonio María Rouco Varela |