RetrocesoA&ONº 244/25-I-2001SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS
AGRADECIMIENTO

La revista Cuadernos de oración, que edita Narcea desde hace 18 años, ha comunicado la suspensión temporal de su publicación aduciendo razones comprensibles. Con este motivo me parece oportuno mostrar, desde mi modesta condición de lector desde su comienzo, el público reconocimiento que merece ese esforzado equipo comandado por Carlos Fernández Barberá y en el que han figurado, de modo permanente o discontinuo, destacados nombres de la teología y la espiritualidad que han sabido dar a los trabajos publicados una calidad y altura poco comunes, mantenidas a lo largo de este período de años, no poco extenso para un tema tan concreto como es la oración. Siempre han sido fieles a su planteamiento inicial: servir material para orar más que escribir ensayos sobre la oración, aunque es inevitable la propuesta de criterios y normas; pero han sabido ofertarlas a modo de pistas que el lector podía utilizar con gran libertad. Secciones fijas como Orar con la Biblia y Lectura orante, por citar algunas, y enfoques temporales monográficos, como el ofrecer cada mes de un determinado año la figura de un santo significativo como maestro de oración, han sido excelentes en todos los sentidos. Y no quiero omitir la cuidada y deliciosa presentación de las páginas. Expreso, a través de Alfa y Omega, mi gratitud al equipo de Cuadernos de oración por tanto bien como ha hecho a lo largo de estos años.

Carlos María López-Fé y Figueroa
Sevilla

EL LEGADO DE SAN IGNACIO HOY


El otro día, leyendo la biografía de san Ignacio de Loyola, me preguntaba cómo es posible que experiencias vividas en el siglo XVI sean aún válidas. Los tiempos cambian y la gente también, pero los hechos y las personas se parecen en el fondo tanto hoy día como en otras épocas. San Ignacio, fundador de los jesuitas, vasco y español universal, con sus experiencias personales defendió modelos y pautas ante las múltiples facetas de la vida. Representa una forma de vivir el catolicismo combativo, dinámico, expansivo, de no quedarse dentro de las propias fronteras, sino de llevar el testimonio a los lugares más recónditos de la tierra y, una vez allí, dar ejemplo en su propia piel de lo que se dice en los altares. Hoy día podemos ver cómo, a lo largo de sus misiones, los jesuitas están llevando a cabo su labor de difusores de la fe en países desarrollados y subdesarrollados, llevando incluso las tareas más difíciles con éxito.

Juan Mañé Fort
Reus (Barcelona)

SI QUIERES LA PAZ, DEFIENDE LA JUSTICIA

Por estas fechas Manos Unidas nos recuerda el deber solidario que todos tenemos con los países en vías de desarrollo para sacarles de su miseria; con su campaña anual tenemos la oportunidad de cooperar, y tomar conciencia de que, por justicia, en esta gran labor humana todos debemos estar implicados. Su slogan de este año nos dice: i Si quieres la paz, defiende la justicia! Porque la paz no se puede concertar tan fácilmente entre naciones o pueblos si no está fundamentada en la verdadera justicia.

En la Jornada Mundial de la Paz, cada año la Iglesia hace una llamada a todos los pueblos del mundo. Nuestro obispo don Ramón Echarren nos ha enviado, el pasado primero de enero, una Carta pastoral en la que nos dice: Que la paz que Dios quiere y que debemos construir entre todos, es la del silencio de las armas, la del fin de las guerras y de toda violencia y terrorismo, la del fin de los insultos y descalificaciones, es decir, una paz que lleve consigo la comprensión y el diálogo, el respeto y el amor mutuo… -—y en cuya construcción debemos colaborar todos—. Es la paz de la igualdad radical de todos los seres humanos en su dignidad y de todos los pueblos. Es la paz en la que, ni los países ricos, ni las grandes multinacionales, ni las grandes compañías comerciales, ahonden cada día más el abismo que separa los países ricos con sus poblaciones repletas de bienestar, de los países pobres o en vías de desarrollo, con sus poblaciones sumidas en la miseria que no pueden beneficiarse ni tan siquiera de los abundantes recursos naturales propios… La paz es un valor moral; por ello no debe ser nunca el precio de la rendición y de la indiferencia pasiva ante la realidad existente que nos ofrece casi a diario la televisión. Ésta es también la paz y justicia por las que trabaja y lucha Manos Unidas (y otras ONG) con sus proyectos de cinco tipos: educativos, sanitarios, agrícolas, promoción de la mujer y desarrollo integral; porque creemos que la formación y el desarrollo son los medios más eficaces para conseguir que cada pueblo sea el verdadero protagonista para construir su futuro.

Diego Suárez Florido.
Telde (Gran Canaria)

UNA PROPUESTA A LA COFERENCIA EPISCOPAL


Recientemente, la Conferencia Episcopal, a través de la compañía Radio Popular cadena COPE, se presentó al concurso para optar a uno de los canales de televisión digital que el Gobierno concedió el pasado día 30 de noviembre. Sabiendo que la sociedad española ha perdido una buena oportunidad para ver otro concepto distinto de televisión y no la basura actual que nos proyectan en las distintas televisiones, creo que la Iglesia a través de la COPE no puede quedarse tan sólo en el llanto de lo ocurrido, sino que debe buscar cauces para que el mensaje evangélico y el magisterio de la Iglesia siga llegando a los fieles; es incomprensible que a las alturas que estamos y con los medios de comunicación existentes, como es el caso de la Radio Digital o Internet, no haya un canal de radio nacional dedicado exclusivamente a la Iglesia, a los católicos que tenemos necesidad de formación en la fe, a través de las Sagradas Escrituras, del Catecismo de la Iglesia católica, de la oración, la liturgia, el sacramento de la Eucaristía y la música sacra.

Luis Vicente Torregrosa Jorda
Alcoy (Alicante)