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En medio de concursos que prometen premios millonarios y de series sin sentido del humor, repetidas y repetitivas hasta la saciedad, y, de vez en cuando, una frase sabia fuera del Prime Time, se encuentran programas que hacen que la TV merezca la pena. Cine, cultura, entrevistas bien preparadas y sorprendentes, reportajes extensos, informativos entretenidos... forman parte de la programación minoritaria que poca gente conoce.Frente a la tele-insulto, no tan novedosa ya, donde la gente se humilla en público por dinero, un miembro destacado de la tele-paz cumple 18 años. Una mayoría de edad alcanzada con dignidad y constancia. Este programa es Pueblo de Dios, que el lunes día 15 de enero emitió su programa número 900. Han sido 18 años de reportajes y testimonios directos, siendo fieles al respeto por las víctimas de la exclusión social y al rastro de Dios que el programa quiere seguir, como medio de comunicación social de la Iglesia. Denuncia, compromiso, acción misionera siempre al otro lado de la barrera; cerca del que sufre, respetándole por encima de todo; recorriendo el mundo con la cámara al hombro , como los más audaces reporteros, y, al igual que éstos, recibiendo la ayuda inestimable de los misioneros y comunidades religiosas del tercer mundo, gracias a los cuales pueden acceder a los rincones más deprimidos e inaccesibles, donde los reporteros, por sí solos, no podrían entrar. Pueblo de Dios, que se retransmite semanalmente por La 2 de TVE los lunes a las 17:15 horas, con una repetición los domingos a las 9:30, y difundido por todo el mundo a través del Canal Internacional los sábados a las 7:30, está respaldado por una audiencia fiel de 700.000 telespectadores, que supera a la media de la cadena. Son conscientes de que se dirigen a un público plural ideológica, social, cultural y religiosamente, y, tal y como afirma su director actual, Julián del Olmo, se tienen en cuenta las características del medio audiovisual, calidad de imagen y lenguaje, para interesar al gran público y no sólo a los más cercanos a la Iglesia, tratando aspectos que a nadie dejan indiferentes y a todos atañen, como la pobreza, el tercer mundo, las guerras, los voluntarios, los derechos humanos, el trabajo, la tercera edad... Este propósito, junto a su profesionalidad, es posiblemente el motivo por el que Televisión Española ha decidido premiar merecidamente a Pueblo de Dios, dándole la oportunidad de emitir alguno de sus trabajos en horarios de máxima audiencia, a través de programas que permiten el formato del reportaje, como son los conocidos y valorados Informe Semanal o Documentos TV. Sólo nos queda desear a Pueblo de Dios, desde aquí, otros 18 años de trabajo ilusionado y fructífero, de retos y esperanzas renovadas siempre para los pobres. A.LL.P. |