RetrocesoA&ONº 246/8-II-2001SumarioDesde la feContinuar
El pequealfa
Quinto centenario del nacimiento
de un santo Maestro
Una de las cosas más divertidas que se hacen en el cole, y también más esperado por todos, es el día del Fundador del colegio, o alguna otra festividad en la que todos los compis se reúnen para representar obras de teatro, hacer carteles, preparar una misa bonita… , y lo más chulo (que no nos oiga nadie): se suspenden las clases y los profesores se relajan y se muestran más divertidos que nunca.

En Montilla, un pueblecito de Córdoba donde murió y está enterrado san Juan de Ávila, los niños han tenido todo un año lleno de celebraciones para recordar a este santo tan especial en el quinto centenario de su nacimiento. Han trabajado duro, sobre todo los del colegio San Juan de Ávila, para hacer carteles, poesías y más cosas sobre la vida del santo que da nombre a su colegio, y al cual tanto quieren en Montilla.

Los autores de estos preciosos carteles han querido que sus obras viajasen fuera de Montilla para que más niños pudieran conocer a san Juan de Ávila a través de sus dibujos.

VIDA DE SAN JUAN DE ÁVILA

En el año 1500, de Catalina y Alonso, en Almodóvar del Campo (Ciudad Real), nace nuestro santo.

Sus padres murieron, y todo lo dio, pues su mayor ilusión era ser sacerdote, y lo consiguió.

Ir a América quería, pero su obispo le mandaría quedarse en Andalucía, y él lo aceptaría.

A mucha gente convirtió, hasta que llegó la Inquisición, algún envidioso le denunció, pero lo aceptó con resignación.

Después de estar en prisión, hasta Córdoba viajó, y allí se dedicó al apostolado y la oración.

Córdoba, Sevilla, Granada, finalmente Montilla, aquí escribiría maravillas, cárceles y hospitales visitaría, estudiaría y a la Virgen rezaría.

Murió y fue enterrado en Montilla en la iglesia de los padres jesuitas, pues eso era lo que él quería y donde el mundo entero le veneraría.