RetrocesoA&ONº 246/8-II-2001SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

Cultura de la vida

La defensa de la vida humana desde su concepción hasta su ocaso natural se ha convertido en el gran desafío de los cristianos, en una sociedad que vive como si Dios no existiera. Haced todo lo posible para alentar a las mujeres encinta a llevar a cumplimiento su embarazo.

La Iglesia tiene la misión de suscitar en nuestro mundo una auténtica cultura de la vida, en unos tiempos en los que la difusión de una cultura de la muerte parece cada vez más preocupante. Los cristianos tienen que convertirse cada vez más en lo que están llamados a ser: sal de la tierra y luz del mundo. Os pido a los obispos y sacerdotes: Tomad la palabra en toda ocasión, oportuna o inoportuna. ¡Tenéis que intervenir allí donde creéis que debéis defender a Dios y al hombre! ¡No sois del mundo, pero no os segreguéis del mundo!

Aunque quede marginado o acallado, Dios siempre está presente. Muchos viven como si Dios no existiera.

El hombre busca una verdad que lo trasciende, pues advierte que en ella está el sentido de la propia vida. La respuesta a la cuestión de la vida es la gran ocasión que se le presenta a la Iglesia. Quien pide la verdad a la Iglesia tiene el derecho a esperar que se le exponga auténtica e integralmente la palabra de Dios expresada o transmitida. De este modo, la búsqueda de la verdad queda protegida de los peligros de una religiosidad indeterminada, irracional, sincretista, y la Iglesia del Dios viviente se revela como lo que es: columna de la verdad.

(30-I-2001)