RetrocesoA&ONº 247/15-II-2001SumarioContraportadaContinuar
Documento histórico: Isabel II crea la Asociación de la Infancia Misionera
Misioneros, desde niños
Las Obras Misionales Pontificias han descubierto en su archivo una perfecta reproducción
de la Real Cédula de su Majestad la Reina Isabel II aprobando la admisión de la Obra de la Santa
Infancia Misionera en España, obra consagrada a la conservación de la vida corporal de millares
de niños infelices destinados a ser víctimas de la muerte apenas han nacido
,
una obra que hoy se sigue adaptando a las necesidades de los niños
R. P. D.

Desde el 20 de octubre de 1852, fecha en la que Su Majestad la Reina Isabel II crea la Asociación de la Infancia Misionera, a la vez que nombra primera asociada de la Santa Infancia a Su Alteza Real la Princesa de Asturias, miles de niños han pertenecido a esta Asociación que, desde el bautismo, ha permitido que descubran su dimensión misionera. En la actualidad son 30.000 los misioneros españoles que, habiendo vivido este espíritu desde la infancia, trabajan repartidos por los cinco continentes.

La Reina Isabel II no dijo que no a la petición del cardenal arzobispo de Toledo, que en su solicitud afirmó: Teniendo la Obra la soberana aprobación de V.M.(…) el Señor la colmará de bendiciones abundantes.

La Obra quedó así constituída para el bien espiritual y temporal de tantos millares de infelices, acreedores a todos los auxilios de la caridad cristiana, compasiva hasta el heroísmo.

En España, se trata de concienciar a los niños, ya en la catequesis, de que son misioneros desde el momento de su bautizo y de que pueden ejercitar su labor ayudando al prójimo, estudiando etc. Se trabaja para que se sientan misioneros a través de diversas iniciativas, como la de la campaña Sembradores de estrellas, o el Festival de la Canción Misionera, actividades realizadas por diversas diócesis, con un material que las Obras Misionales Pontificias les hacen llegar desde su sede en Madrid, para que la Obra mantenga ese carisma con la que, en 1852, fue creada y ratificada por quien firmó: Yo, la Reyna, en la Real Cédula, cuyo facsímil acaba de entregar a los Reyes de España monseñor Irízar,Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias.